Una liga de futbol que no existe

Yarek  Gayosso

Hay una mujer mexicana  sobre un campo de futbol, al mismo tiempo hay otra mujer, en este caso alemana, sobre la misma cancha  de futbol, tienen las mismas ganas, la misma pasión por el juego, el mismo objetivo, su vida es el balón, fantasean con jugar un día a lado de Messi o Cristiano  Ronaldo, portar una camiseta con su nombre, representar a su país en una copa del mundo y condensar las ilusiones de un nación entera , sueñan  con marcar diferencia en un juego que parece  exclusivo  de hombres. Pero la pasión no basta, hay una estrecha diferencia entre una y otra. El escenario en el futbol femenil mexicano es diferente.

En competencias internacionales se pone al descubierto el desinterés que se tiene  por el futbol femenil. En un país en donde el futbol es calificado como el deporte nacional las mujeres no sólo tienen que jugar contra el rival, sino también contra la desigualdad de géneros.

Las camisetas están plagadas de anuncios comerciales, los hombres reciben pagas superiores,  el fichaje más caro de la historia del futbol es de 94 millones de euros, en donde el negocio está en vender y comprar jugadores  deja en el olvido este asunto de interés deportivo y no se hace nada para resolverlo.

Las autoridades de la Federación Mexicana de Futbol tienen la responsabilidad de invertir en un proyecto a largo plazo para un desarrollo real, crear un sistema nacional para que el futbol femenil deje de vivir de esfuerzos independientes y exista un orden y la infraestructura que se necesita.

Los resultados desastrosos en planos internacionales son consecuencia de una preparación inexistente y el nulo interés de los directivos. Se necesita fomentar un orden equitativo  que dé la importancia que merece el futbol femenil en el plano del deporte.

Se puede observar como en países europeos el futbol femenino es cuestión de interés deportivo, tienen un sistema en donde les brindan preparación física, técnica y táctica que les permite ser altamente competitivas manifestándose  en los buenos  resultados a nivel nacional e internacional y las perfila como una de las zonas más fuertes, como la selección femenil  de futbol de Alemania que es dos veces consecutiva campeona del mundo y siete veces campeona de Europa solo con la selección mayor, de igual manera en la categoría sub 20 campeona del mundo en 2004 y 2010 y finalmente con la sub 17 vencedora en 2008 y 2009 de la copa de la UEFA  . Es una muestra de que el futbol no es ajeno a las mujeres.

Niñas y jóvenes juegan en canchas de futbol, todas comparten un mismo sueño, una ilusión que está lejos de la realidad, que esperan que algún día sus nombres sean coreados por una multitud ilusionada en donde el balón no tenga género, pero sólo necesitan una oportunidad para escribir una nueva historia en el futbol.

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