Temores de un futuro egresado

Por: Brenda Pali

Sentado en las escaleras de Bellas Artes mirando a sus alrededores, en busca de mi encuentro. Se encontraba junto a su novia, el músico Alfonso Zacarías Estrada.

La primera impresión que tuvo hacia mí fue sorpresiva y me saludó de una grata manera.

Caminamos de Bellas Artes hacia la Alameda, buscando un lugar tranquilo donde platicar. Nos sentamos en un café casi enfrente del Hemiciclo a Juárez.

Alfonso Zacarías estudia música clásica en la escuela nacional de música de la UNAM. Con  20 años de edad, se encuentra en el segundo año de la carrera.

“A los 16 años de edad toqué mi primera guitarra acústica y de inmediatamente entre a estudiar, no espere a que un vecino me enseñará” dijo el intérprete.

Ponchito me comentó que la primera vez que vio a alguien tocando  música clásica, era apenas un niño descubriendo el mundo. “Al darle sentido al sonido que producía la guitarra de mi primo, me dije a mi mismo que cuando tuviera la edad suficiente para aprender, iba ser yo el que le diera ritmo a mi  hogar”

Al tener contacto directo con la guitarra, por la influenza de su familia, Alfonso Zacarías tomó al requinto como su forma de vida. Para el éste instrumento es muy rico en sonidos, por lo cual le gusta su repertorio.

El estudiante del conservatorio, me explicó que su carrera es muy difícil como cualquier otra. Me aseguró que para poder terminar los 8 años y titularte debes de ser muy disciplinario y constante. Por lo cual, su meta fundamental es terminar la carrera. Mientras que sus objetivos a largo plazo son dar conciertos y componer. Aunque uno de sus grandes temores, es salir de esta, y no poder posicionarse como un músico exitoso. Debido a la gran demanda de la profesión, que incluye compositores sin título alguno.

Para él es fundamental que un músico sepa además de interpretar, componer como “los grandes maestros”. Pues mientras más información obtenga la persona,  mayor cultura musical obtendrá en su profesión.

Las primeras  composiciones  de este autor son una serie de cinco piezas para guitarra, cinco micro piezas “piezas pequeñas de algunos cuantos párrafos”. Y una especie de abertura para orquesta sinfónica.

¿Cuáles son tus músicos favoritos?

Mi favorito es Johann Sebastian Bach, pero también me agrada Gustav Mahler, Arnold Schönberg,

Nicolai rimsky-korsakov. Por su puesto Beethoven y Mauro Guilani. Éste último fue guitarrista.

¿Qué es lo que más te gusta tocar en guitarra?

Lo que me gusta tocar mucho es la música del italiano, Mauro Guilani. Y hablando del nacionalismo mexicano es Manuel M. Ponce por que el hizo una vasta obra para guitarra, y  es como en el  que se tiene más  contacto directo.

¿Otros géneros que te gusten?

Me fascina el jazz, aunque conozco poco. El rock y  el metal,  me encantan por que tiene que ver mucho con la guitarra. Pero entre lo que me gusta también está la música incidental, la que está en las películas la que acompaña a las escenas. Pues creo que la música de cine está muy relacionada a la música clásica.

¿Tienes algún estilo así como barroco, romántico, etc.?

Me gustan todos los estilos, todas las épocas tienen algo muy rico que ofrecer. No hay uno en específico al cual me quiera dedicar. Eso es lo bueno de la música no te encasillas en un solo género. Puedes escuchar desde un disco de Metálica reciento o algo hecho en el año mil.

¿Instrumento o canto?

No me gusta cantar, pero es parte como formación del músico saber entonar alguna melodía. Y sin duda instrumento y solo guitarra.

¿Qué piensas de la música en México?

México es potencia musical, las escuelas están sacando buenos compositores. Pero tristemente no se le da buena difusión. Pero  sin duda hay mucho talento en los mexicanos.

El amante del requinto cree que lo fundamental de un músico o un artista es que vaya a una escuela que se eduque en las bellas artes, que conozcan la historia del arte. Para que estos no se vayan por caminos fáciles que son los mass medias. “Las cosas buenas de la vida cuestan, pero al final la satisfacción es muy grande”

Al preguntarle qué opina de los medios que masificaban las artes, éste concluye que el verdadero propósito del músico no son las riquezas que pueda obtener de su trabajo, sino todo el significado de saber trasmitir un mensaje  a la sociedad. De gritarles que la música no solo es un comercio, sino un estilo de vida en el que todos vivimos. “No conozco a alguien que pueda decir que no le gusta la música, pues todo es sonido y por lo tanto ritmo”

El músico clásico actual, aunque no todos tiene todas las posibilidades económicas  “no conozco a nadie en este ámbito que no haya dado clases una vez en su vida por necesidad”,  tiene las bases     “escuelas dedicadas a formar talentos” para volver a poner en alto el nombre de México dijo Ponchito. “México es talento, no hay que menospreciarlo”

Finalmente, el estudiante del conservatorio me dijo que aunque ya ha tenido varias presentaciones en vivo “en finales de semestres cuando se presentan” Éste siempre ha tenido que lidiar con los nervios.

Ponchito se asoma a la ventana y le da un sorbo a su café mientras ríe. Y me cuenta que en su último recital, tras tanto nervio que tenía, olvido su parte y tuvo que volver a iniciar.

En  el ámbito musical son muchos los  jóvenes que  aspiran a tener sus propis bandas de diferentes estilos musicales. Algunos realizan estudios, otros son autodidactas. El problema surge en que es sumamente complicado entrar al mundo profesionista, pues una disquera no le abre las puertas tan fácilmente a cualquiera.

Lo que ocasione que muchos de ellos terminen regalando su trabajo en eventos gratuitos o con sueldos muy bajos, desvalorizando su talento y esfuerzo.

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