Se llevan fuerte

Por: Irma Luján

Hace unos días, Andrés Manuel López Obrador ofreció una entrevista a Carmen Aristegui en su programa radiofónico, en la que comentó: “Ya Peña quiere separarse, debe de preocuparnos a todos, estos se llevan fuerte, no es un asunto de que ya se le pelearon, no son asuntos de pleitos en la cúpula, es algo que también nos atañe a la nación porque se llevan fuerte, entonces cuando se reparte mal el botín, hay motín”.

Este comentario nos lleva a recordar algunas de las rupturas políticas más importantes que se han dado en la historia de nuestro país, como lo fue la que escenificaron los expresidentes Plutarco Elías Calles y Lázaro Cárdenas. Luego de las diferencias entre ambos, Cárdenas informó a la nación: “estimó que las circunstancias reclamaban, por imperativo de salud pública, la inmediata salida del territorio nacional de los señores general Plutarco Elías Calles, Luis N Morones, Luis L León y Melchor Ortega”.

Cárdenas se vio obligado a tomar esta decisión después de las constantes intromisiones de Calles en la vida política del país, y luego de existir presiones de obreros, campesinos y empleados públicos que se organizaron en mítines para pedir que se tomaran medidas contra las  constantes intervenciones de Calles, inclusive se menciona que en muchos lugares del país de paseaban ataúdes con los nombres de Calles y Morones. [1] Así que el 10 de abril de 1939 Plutarco Elías Calles se vio obligado a abandonar el país con rumbo a Estados Unidos.

Otra de las rupturas importantes se dio entre Gustavo  Díaz Ordaz y Luis Echeverría. Durante el sexenio de Adolfo López Mateos, Díaz Ordaz y Echeverría fungieron como secretario y subsecretario de Gobernación, respectivamente. Y después de algunos roces entre ambos,  nacería una relación de lealtad que parecía inquebrantable. Sin embargo, no pasó mucho tiempo después de que se diera a conocer la candidatura de Echeverría para que éste rompiera con su antecesor.

Uno de los momentos en que se vio de manera más evidente el rompimiento entre ambos, fue cuando Echeverría pidió un minuto de silencio frente a jóvenes de Jalisco, en un mitin que realizó durante su campaña. Y de hecho se menciona que Díaz Ordaz trató de revertir la candidatura de Echeverría, pero sus intentos resultaron infructuosos.[2] Y finalmente tuvo que ponerle la banda presidencial a quien había sido secretario de Gobernación, durante su mandato.

Por su puesto que no podemos olvidar el pasaje vivido entre Ernesto Zedillo y Carlos Salinas de Gortari. Rompimiento que fue muy palpable y que se dejó ver de manera muy clara cuando el  “hermano incómodo”, Raúl Salinas fue detenido por la Procuraduría General de la República, acusado de ser el autor intelectual de la muerte del  dirigente del priista, Francisco Ruiz Massieu, el 28 de febrero de 1995.   Esta detención se dio cuando el país pasaba por crisis en diferentes ámbitos, tanto en lo económico, con el llamado “error de diciembre”. Como en lo político y social con la aparición del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Cabe recordar en esos momentos el ex presidente Salinas estaba promoviendo su candidatura para dirigir la Organización Mundial de Comercio (OMC), y se vio obligado a declinar de la misma, un día después de la detención de su hermano.

Hay algunas decisiones que ha tomado Enrique Peña Nieto, y que algunos analistas consideran como señales de un posible rompimiento con el mismo Carlos Salinas de Gortari, como son la detención de Elba Esther Gordillo, personaje  que se consideraba muy cercano al ex presidente. La reunión informal que el Presidente tuvo con Ernesto Zedillo en la última reunión del foro económico mundial en Davos, es otro de los indicios. Así como la renuncia de Francisco Rojas Gutiérrez a la Dirección General de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), presentada el pasado 4 de febrero, siendo un amigo muy cercano del ex mandatario.

De darse la ruptura entre Peña Nieto y Salinas de Gortari, como lo mencionó López Obrador, sería algo sui géneris, ya que no se trata de rompimiento entre un Presidente y su antecesor inmediato, sino de quien ha sido considerado como su guía o mentor político. Lo cierto es que no es cosa menor este posible quiebre de relaciones, considerando lo que dice el político tabasqueño, que “se llevan fuerte” y  que “cuando se reparte mal el botín, hay motín”, y contemplando también que normalmente la rupturas dañan ciertas estructuras. #

 

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