Saltapatrás: música que sale del alma

Saltapatrás: música que sale del alma

Por: Ana Laura Jiménez

Al son jarocho lo acompañan el contrabajo, la jarana, la flauta, el clarinete y las percusiones; se adorna una colorida escena en donde se presenta el grupo mexicano Saltapatrás que por medio de cuentos y música en vivo lleva al escenario a títeres y alebrijes.

Saltapatrás ofrece más que un concierto; es una obra para todos los sentidos y para todos los públicos. “Desde que empezó el proyecto hubo la intención de que las presentaciones tuvieran una parte escénica importante, de manera que fuera un espectáculo completo para la gente” menciona Cecilia, integrante del grupo.

El nombre de la agrupación hace referencia a la mezcla de la sangre española con la de los indígenas, y se decía que en lugar de ir para adelante había un retroceso. Surgió con la idea de formar una banda sonora original y recrear la música mexicana.

El grupo está compuesto por Cecilia y Diego Pérez, Kaneko Leyva, Karal Esquivel, Isaac Hernández y Osvaldo Peñaloza. Aunque el elenco varía porque se trabajan con distintas personas para los montajes del escenario: hay músicos, actores, artistas plásticos y titiriteros.

Se mezcla el teatro con la música y los títeres con los conciertos. Es interpretada desde la perspectiva y experiencia de sus compositores. “Es música mexicana con influencia de son cubano, jazz y otros géneros”, comenta Diego Pérez.

Son varias historias las que se van musicalizando y se presentan con los títeres y personajes actuados. “Hay varios montajes, hay unos muy teatrales y otros que sólo son conciertos pero al final se procura que haya elementos visuales” dice Cecilia. Por ejemplo, La triste historia de Dagoberto, esta obra cómica

habla sobre tres amigos que tienen un reto para probar su valentía: clavar su nombre en la puerta del panteón en la noche. Para este cuento hay un móvil de calacas, éstas se mueven mientras los músicos tocan. A Dagoberto le va mal… pero hay que ver la obra para saber el porqué.

En general, todo en Saltapatrás tiene un tinte cómico. Los niños viven la historia que se cuenta a través de la música. Se entristecen con los personajes y se alegran con ellos, dicen lo que sienten y bailan sin pena.

Víctor lucero es un artista plástico y fue quien realizó el móvil de las calaveras y unas cartas que semejan el juego de lotería. “Es una interpretación gráfica que ayuda a lo que se quiere contar”, explica Cecilia. Otros elementos visuales los construyeron Diego, Eréndira Gastorela y Cecilia, además contaron con la asesoría de un titiritero mexicano muy reconocido que es Rolando García.

Entre las obras y canciones hay un cuento africano musicalizado que con ayuda de máscaras se representan los elementos: el fuego, el viento, tierra y agua. Otra historia es sobre un Barco Fantasma; para el espectáculo se ocupan títeres hechos de hule-espuma y para un montaje de Día de Muertos se ocupan títeres de guante.

La música va de acuerdo a la temática. En navidad hay conciertos con villancicos inéditos. El grupo procura que tanto la música como las historias sean originales, de los arreglos y adaptaciones se encargan Cecilia y Diego Pérez.

“Es un material honesto. Lo que nosotros pensamos o queremos lo ponemos en la música o los arreglos musicales. Saltapatrás no es un producto comercial, nuestra tirada no es económica o generar un producto, es lo que sale del alma” comenta Cecilia.

El disco es independiente y se puede conseguir en los shows o por medio de redes sociales. Se espera que el disco este en tiendas a principio del 2017.

Han tocado en lugares muy variados, desde foros, teatros, prepas y en el metro. “En el teatro la gente va con la idea de lo que verá, en el metro la gente se está trasportando y aún así se queda hasta el final para ver el espectáculo y se relaja” dice Diego.

La inspiración de Saltapatrás es promover la cultura y la música mexicana de una manera renovada. “Tenemos una visión de construir, que la cultura aporte en la construcción del país que queremos y colaboramos poniendo nuestro granito de arena. Queremos ser una motivación para jóvenes y niños. Y una esperanza de que las cosas pueden estar bien para todos”.

Saltapatrás tiene un sello propio, incorpora un son jarocho que es La Llorona con otros ritmos, cantan y cuentan historias. La agrupación piensa en su público y les ofrecen más que un concierto, les brindan la oportunidad de disfrutar de inéditas composiciones musicales y de deleitar la pupila con colores y marionetas que animan el escenario.

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