Rinconcito en Guanajuato

Rinconcito en Guanajuato

Por: Nathalie Melissa Fuerte

San Miguel de Allende es una ciudad que logra ser pintoresca y cosmopolita al mismo tiempo, en sus calles se encuentran miles de años de historia y elegancia que hacen un lugar único y hermoso.

Al llegar a la ciudad, podemos identificar las joyas en las que está envuelta. Su centro histórico está rodeado de construcciones que datan del siglo XVII y XVIII y que resaltan por estar bien cuidadas. Los detalles más bellos los puedes encontrar entre sus estrechas calles empedradas, sus edificaciones arquitectónicas y sus jardines, lo que hace a la ciudad un lugar para encontrar paz y serenidad.

Sin duda, San Miguel de Allende es una de las ciudades más bonitas y emblemáticas de México, incluso la UNESCO, en 2008, la nombró Patrimonio Mundial de la Humanidad por su increíble arquitectura religiosa y civil, tomándola como una muestra en la evolución de tendencias y estilos arquitectónicos de finales del siglo XIX.

San Miguel, está ubicado en el estado de Guanajuato, a 265 km al noreste de la Ciudad de México y 96 km de la Ciudad de Guanajuato, San Miguel se encuentra en las tierras altas montañosas del centro de México. No cuenta con un aeropuerto internacional, por lo que los viajeros generalmente llegan, ya sea al aeropuerto de León/Bajío, o al aeropuerto de la Ciudad de México para a continuación tomar un autobús.

Esto no constituye una desventaja importante, al contrario, añade cierto encanto a la ciudad: el sonido de un avión que se prepara a aterrizar nunca opaca el repique

de las campanas de la iglesia, además, el esfuerzo necesario para llegar aquí hace aún más agradable la estancia.

Caminar es sin lugar a duda la mejor manera de explorar San Miguel. Un automóvil puede ser más un estorbo que una ayuda en el pueblo, aunque puede ser útil para llevar a cabo excursiones a las ciudades cercanas como Dolores Hidalgo o Querétaro.

Cuando tus pies se cansen de caminar, puedes subir al tranvía que sale desde la oficina de turismo, en el lado norte del Jardín Principal. Después de un recorrido por los principales puntos de interés, te llevará al Mirador, un parador desde donde disfrutarás de una vista panorámica de la ciudad.

En San Miguel se encuentra una comunidad bastante grande de expatriados, por lo que no es difícil encontrar servicios en inglés, hoteles y restaurantes que satisfacen las necesidades de los norteamericanos, canadienses y europeos que aquí se reúnen. Sin embargo, continúa siendo un poblado muy mexicano, donde los habitantes locales conviven alegremente con los extranjeros que los visitan o que consideran a esta ciudad su hogar.

San Miguel es un destino preferido para los amantes del arte. Si eres artista principiante, consumado, o simplemente prefieres admirar las creaciones de los demás, aquí serás feliz. Las inauguraciones de estudios, cursos y talleres constituyen una parte vital de la pujante escena artística. Aquí abundan las galerías, las boutiques y las tiendas que venden una amplia gama de arte y artesanías, por lo que no será difícil encontrar recuerdos que llevar a casa.

A San Miguel de Allende lo rodea un aire de tranquilidad que contradice el hecho de que siempre está sucediendo algo. Ésta es la ciudad perfecta para una estancia prolongada. Puedes tomar clases de arte y sentirte como en casa. Se puede caminar día y noche sin peligro y el clima es agradable todo el año.

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