Periodismo de investigación: ser perseguido en México

El periodismo de investigación le dió muchas satisfacciones, pero también las mayores desgracias. La sonrisa de Jesús Lemus Barajas no se ha apagado, es platicador y hasta bromista. Una víctima de los terrenos de la información. El ejercicio del periodismo de investigación se convirtió en su mejor y peor decisión.  Por: Nancy Escutia

Periodismo de investigación en México

Tres años en un penal de máxima seguridad en Jalisco fue una de sus condenas por luchar contra el gobierno de Felipe Calderón. Hablando de relaciones de crimen organizado con allegados al entonces ejecutivo, nexos de crímenes y delincuencia organizada en el estado de Michoacán del que por cierto es originario, Jesús Lemus Barajas fue acusado de ser uno de los líderes de la familia michoacana.

Sometido a terribles torturas, olvidado por la apatía de sociedades y asociaciones en defensa de los derechos de los periodistas, Jesús Lemus vivió el infierno del cerezo.

Con una carrera de 29 años en el periodismo, Lemus sintió que comenzó a hacer verdadero periodismo cuando se volvió independiente. Profundamente convencido asegura que cuando los periodistas de investigación trabajan por cuenta propia se vuelven libres de informar lo que la gente necesita saber.

 Los periodistas se vuelven maquilas: Jesús Lemus

Jesús Lemus en la presentación de su libro “El último infierno".
Jesús Lemus en la presentación de su libro “El último infierno".
 

Actualmente el periodismo se basa en ganar audiencias. Los likes, la nota más compartida o quién tiene la primicia que le genera más visitas -con ello remuneración económica por publicidad- es la actividad favorita de los medios.

Periodismo de investigación se ha perdido

El verdadero periodismo de investigación por lo menos hablando de México de acuerdo a Lemus está en decadencia. Reconoce la labor que las innovaciones tecnológicas han hecho por el periodismo, pero desaprueba lo flojos que han vuelto a los periodistas, sin temor asegura que el 90% de ellos reportean por teléfono, generalmente no conocen los lugares de los que hablan, no se empapan de un buen trabajo de campo y agrega:

“no hay periodismo de investigación por falta de oficio, hay carencia en las herramientas de los métodos de investigación, además del riesgo al que constantemente se enfrenta el periodista”,

y puntualiza “la corrupción, todo llega a un punto de corrupción”.

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Periodismo de investigación. Trabajo del periodista.

El Periodismo y la corrupción

El periodismo en México está corroído, manipulado por la corrupción y la inmediatez, no hay profundidad en la información, solamente declaraciones de lo que alguien dijo. Lemus sugiere que si quieren que el periodismo de investigación siga, los medios deben impulsar a los periodistas, mejorar los salarios y comprender que periodismo no es solo la nota del día, sino un trabajo exhaustivo y profundo que puede durar días, meses y a veces años.
El periodismo un empleo mal pagado. Cortesía: El portal del empleo.info
El periodismo un empleo mal pagado. Cortesía: El portal del empleo.info

Su vida y trabajo en el periodismo

Si hay una cosa de la que Lemus se arrepiente es de no prestarle la atención que su hija requería. Tiene miedo, vive bajo amenazas de muerte, vive con miedo, con la incertidumbre del día en que llegue su fin. Pero sus convicciones no se han ido, su instinto de búsqueda de datos y difundirlos no se va, se ha hecho más grande con el tiempo. Vive enojado con todos aquellos quienes dicen que ayudan pero solo esperan ganar algo monetario. Se refiere con rencor a esas asociaciones defensoras de los derechos de los periodistas que un día por largo tiempo le dieron la espalda, así como a otros colegas que viviendo en decadencia, a veces con 50 pesos intentan sobrevivir día a día, esos personajes de la comunicación que están olvidados. Jesús Lemus dice que lo que quieren esas asociaciones, lo que están esperando es la noticia de algún deceso, de alguna desaparición, para salir en protesta y manifestar su inconformidad con lemas como “Todos somos fulanito de tal”, pero Lemus no puede contener el coraje que le provoca la indiferencia que presentan a periodistas que como él alguna vez han necesitado apoyo, periodistas viejos que no consiguen trabajo, no tienen pensión, ni nadie que los ayude salvo otros compañeros que en colectas intentan reunir algo de capital o comida.

Retos en el periodismo de investigación

Lemus perdió gran parte de su vida por la apatía de la sociedad, por la corrupción del gobierno, pero sobre todo por su sentimiento, responsabilidad y compromiso de informar. El periodismo y él se volvieron uno solo. Perdió a su familia, a quienes decían ser sus amigos, su trabajo, pero a manera de catarsis rememora que Johnnie Walker y Jack Daniels fueron sus fieles compañeros cuando escribió los libros Los Malditos.
Los Malditos. Periodismo de investigación. Cortesía:noticiasvalkiriaonline.blogspot.com
Los Malditos. Periodismo de investigación. Cortesía:noticiasvalkiriaonline.blogspot.com
Lemus recuerda que la profesión del periodismo es muy demandante, sobre todo cuando se quiere hacer periodismo de investigación, absorbe tiempo y vida, genera estrés y quiebra relaciones (ríe, seguramente decir eso le trae algún recuerdo).

Más libros de periodismo de investigación

Por último habla de su libro que se publicará a principio del 2018. Donde develará información de mineras en la República Mexicana, relaciones de corrupción e información de empresas extranjeras (canadienses y americanas) en México. Se va sonriente, alegre por el momento de la entrevista, encantado de compartir su vida y deseoso de hacer algo más por el periodismo, aunque corriendo y un poco preocupado porque recuerda que vive bajo amenazas de muerte. Ya ha denunciado ante la PGR, sin embargo, no lo protegen.

"La profesión del periodismo es muy demandante, sobre todo cuando se quiere hacer periodismo de investigación, absorbe tiempo y vida, genera estrés y quiebra relaciones, ríe, seguramente decir eso le trae algún recuerdo".

Invita a hacer reuniones entre colegas, hablar del cómo se sienten, a manera de terapia grupal ayudarse entre sí, aunque terminando con algo pesimista dice:  “todos los periodistas al final se refugian en el alcohol, el cigarro o cualquier otra sustancia por decir lo menos”  De acuerdo a su experiencia, lo que ha pasado y ha visto, asegura que irremediablemente el destino del periodista está marcado por la exigencia de la profesión.

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