Peña Nieto mintió en su último informe

Gibrán Zafra

“Enrique Peña Nieto se destapó desde hace seis años”, dijo el ex candidato a la presidencia de la república por el PRD, Cuauhtémoc Cárdenas, hace unos días; y sí es cierto, el reality show que ha rodeado al ex gobernador del Estado de México fue acaparador, lo convirtieron en el candidato más famoso para ocupar la silla presidencial en el 2012, y todo esto gracias a las televisoras que se deshicieron en halagos para el político mexiquense.

Peña Nieto quería cerrar su administración en la entidad mexiquense con broche de oro, por lo que su último informe de gobierno debía de ser perfecto, todo en su lugar, las cámaras bien acomodadas para obtener su mejor perfil, las fotografías bien enfocadas junto a su novelesca mujer, el copete bien firme y ansioso por verse en los espejos de Los Pinos, pero hubo una falla, el discurso no era cierto, había cifras manoseadas, todo con la finalidad de mostrar un gran trabajo, pero así lo demostró el periódico The Economist, cuando analizó los datos respecto a homicidios en la entidad.

“Uno de los logros más ilustrativos que hemos tenido es la reducción en la tasa de homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes, al pasar de 16.5 en 2005 a 7.6 en 2010”, mencionó durante su informe el joven político formado en el Grupo de Atlacomulco.

Un milagro, así fueron calificadas las cifras por el diario británico, quienes demostraron que eran una mentira; según estadísticas federales el delito de homicidios dolosos aumentó en un 40 por ciento entre el 2007 y el 2001, cosa que se contradice totalmente con los datos del ex gober, ya que él presumió de una reducción del 54 por ciento.

La forma en que Peña Nieto y sus colaboradores movieron las cifras fue de que para el conteo se excluyeron los casos de suicidio y muertes por accidentes en el 2007, pero se consideró a estos en las cifras del 2006, lo que demuestra que fueron comparados con métodos de medición distintos, lo que logró permitió al ex mandatario maquillar las cifras y claro burlarse de los mexiquenses presumiendo de algo que no hizo.

Peña Nieto ya comenzó con la estrategia sucia, el maquillaje de cifras es algo que se le da desde su administración en el Edomex, lo que es preocupante es que muchos ya lo ponen sentado en Los Pinos, sin saber que el político que están llevando a la presidencia, es un dinosaurio que andaba muerto  pero en el próximo sexenio  pretende regresar con toda la malicia y corrupción renovada.

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