#OscarsSoWTF

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Por: Fernanda Guzmán

La 89ª edición de los premios Oscars presentada por Jimmy Kimmel fue calificada en redes sociales como la mejor hasta el momento gracias al histórico error en el momento más importante de la noche, la entrega de la estatuilla a Mejor Película.

El actor de 79 años, Warren Beatty y su compañera de reparto Faye Dunaway eran los encargados de anunciar el ganador a Mejor Película. Tras unos segundos de titubeo y risas nerviosas Beatty pasó el sobre a Dunaway quien apenas verlo anunció: ¡La la land!

Mientras las cámaras buscaban al reparto del exitoso musical subiendo al escenario, se pudo escuchar en el fondo a Warren Beatty diciéndole a Faye Dunaway “el sobre decía Emma Stone” en tono de confusión.

Los productores recogieron el premio y procedieron a dar un discurso. Rápidamente fueron anunciados del error: era Moonlight y no La La Land la ganadora a Mejor Película. “No es una broma” afirmó el productor Horowitz, que entre ansioso y decepcionado arrebató el sobre correcto de las manos de Beatty para mostrarlo a las cámaras. Al fondo Damien Chazelle (quien no se fue con las manos vacías ya que ganó el Óscar a Mejor Director) desapareció rápidamente del escenario.

Lo que había sido una noche predecible y un tanto desentonada terminó sorprendiendo a todos los asistentes en el Teatro Dolby, a los 32.9 millones de espectadores en Estados Unidos y al propio presentador Jimmy Kimmel quien asumió toda la responsabilidad al respecto. Pese al dramático final digno de Hollywood, la 89ª entrega de los premios de la Academia tuvo la peor audiencia en 9 años.

“Me opongo a cualquier muro que pueda separarnos”

La gala se dio un momento tenso en Estados Unidos y algunos integrantes de la industria cinematográfica aprovecharon el momento para mandar un mensaje al presidente Donald Trump.

Gael García fue elegido para presentar el premio al Mejor Corto Animado. Usó la oportunidad de estar frente al micrófono para mostrar su opinión ante las medidas de Donald Trump.

“Algunos actores son trabajadores inmigrantes, trabajan alrededor del mundo, construimos familias, historias y vidas que no pueden ser divididas. Como un mexicano, un latinoamericano, como trabajador migrante y como ser humano, me opongo a cualquier muro que pueda separarnos.”

Gael no fue el único en pronunciarse ante el contexto de Estados Unidos. El director iraní Asghar Farhadi, ganador por Mejor Película Extranjera gracias a The Salesman  decidió no asistir a la gala como manera de protesta ante las medidas antimigratorias de Trump, las cuales prohíben el ingreso a ciudadanos de siete países de mayoría musulmana, incluido el país del cineasta, Irán. Asghar consideró una falta de respeto a sus compatriotas asistir a la gala, pero envió un mensaje que se leyó en el escenario: “dividir al mundo entre las categorías de ‘nosotros’ y ‘nuestros enemigos’ crea miedo. Es una justificación deshonesta para la agresión y la guerra”, animó a los cineastas a usar sus cámaras para combatir los estereotipos y resaltar las cualidades humanas generando empatía, “una empatía que necesitamos hoy más que nunca.”

Los mensajes llamando a la empatía también llegaron en la categoría a Mejor Película Animada cuando el director de Zootopia, Rich Moore dio su discurso de aceptación: “Estamos muy agradecidos al público de todo el mundo que abrazaron esta película, con esta historia de la tolerancia de ser más poderoso que el miedo al otro.”

Sin embargo nadie se refirió directamente a Donald Trump como lo hizo Jimmy Kimmel, quien desde el discurso de apertura lo mencionó “Esto está siendo seguida en directo por millones de personas en 225 países que ahora nos odian (…) Quiero dar las gracias al presidente de Trump, quiero decir, hay que recordar el año pasado cuando parecía que los Oscar eran racistas, eso se ha ido, gracias a él.”

Durante la noche Kimmel aprovechó las oportunidades que le llegaban para hacer bromas al respecto. Cuando notó que el normalmente compulsivo presidente twittero no había publicado nada en su cuenta durante la noche, decidió escribirle un par de tweets para provocarlo.

A pesar de los discursos, indirectas y chistes, una semana antes de la ceremonia el secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, dijo que Trump no estaba interesado en ver la gala de los Oscars este año “el presidente va a ser el anfitrión del Baile de los Gobernadores (…) La primera dama ha dedicado mucho tiempo a este evento para dar la bienvenida a los gobernadores de nuestra nación a la capital. Tengo la sensación de que el presidente y la primera dama estarán enfocados en eso el domingo” afirmó asegurando además que Hollywood suele tener una opinión de izquierda.

Sin embargo en el pasado el magnate era un fiel seguidor a la premiación y siempre mostraba su opinión al respecto en Twitter. El año pasado cuando el movimiento #OscarsSoWhite y El renacido de Iñárritu fueron los protagonistas de la noche, Donald mostró su ya desde entonces amarga postura: “Los Oscar fueron una gran noche para México y por qué no, están saqueando a Estados Unidos más que cualquier otra nación”.

Al día siguiente a la gala surgieron rumores de que Donald Trump insinuó que el error en la entrega de Mejor Película se debió a que los premios estuvieron “más enfocados a la política, que al cine.”

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