Opinión: Telenovelas para crear una sana convivencia mexicana

Daniela Villalobos Flores

Hace algunos días el candidato a la presidencia por el Partido Revolucionario Institucional, Enrique Peña Nieto, ofreció al electorado el promover innovadoras telenovelas que fomenten nuevos modelos de convivencia, según su proyecto de compromisos de campaña titulado "El Candidato de las Mujeres".

Esta propuesta es impulsada por un nuevo proyecto que está elaborando, para cuando comience la campaña, pues e ha dicho que el equipo del aspirante priista ve como foco rojo que la principal contrincante sea mujer, Josefina Vázquez Mota, una buena estrategia quizás para ganarse el 50 por ciento del padrón que corresponde al sector femenino del país y claro al ir a la baja como favorito en la encuestas últimamente realizadas luego de que él mismo destapara su amplio bagaje cultural y también con la ayuda de su hija, hay que buscar nuevas estrategias al mejor postor, ¿o tendría que decir peor?, para reposicionarse.

Y por qué no, luego de casarse por segunda vez con la ya tan famosa “gaviota”, la actriz Angélica Rivera, el político propondrá el impulso de telenovelas con nuevos modelos de convivencia en horarios estelares.

"Promover el desarrollo de un nuevo modelo de convivencia familiar y social más igualitario. Promover un nuevo modelo de relaciones laborales y empleo de calidad que facilite la corresponsabilidad social y la conciliación de la vida, personal, familiar y laboral. Impulsar telenovelas en horarios estelares con nuevos modelos de convivencia", detalla el proyecto.

¿Entonces ahora que nos espera? Me imagino, las llamadas primeras actrices serán las más ofendidas pues podrían ser sustituidas por, que tal Beatriz Paredes, siendo protagonista de una historia obviamente ya no clásica, pues de lo que se trata es de promover nuevos patrones de vida. En caso de que llegue a la presidencia Nieto, dejaremos atrás décadas y décadas de historias mártires dónde la típica ayudante de limpieza se enamora del joven patrón, hacendado, heredero, millonario, viudo, etc, y llega a convertirse en la señora de la casa, o el jardinero, chofer, caballerango, etc, que se enamora de la hija del patrón luego de una vida llena de obstáculos, de amor imposible ambas historias terminan por convertirse en esposos y ser infinitamente felices, ¡ah! pero sobre todo infinitamente millonarios.

O que tal las historias de los hijos desaparecidos al nacer que después de varios años por extraños azares de la vida se vuelven a encontrar, lo peor es que a veces hasta resulta que ese hijo (a) perdido en el momento del hallazgo está profundamente enamorado (a), de otro supuesto hijo (a) del papá o mamá, supongo que es estos caso lo que hará el priista será promover la adopción o el aborto, o veremos que nueva propuesta se le ocurre.

Para romper con el clásico de las telenovelas del que antes les hable, se me ocurre que lo cambiará por ya no hombre o mujeres que se casen con  personajes ricos, sino promoverá que esas personas de baja clase social tengan un guión telenovelesco de personas emprendedoras, luchistas, que salgan adelante por sus propios méritos y no por su cara bonita.

Seguramente para muchos lo más dramático es que ya no tendremos en la televisión mexicana, iconos como “Teresa” en  2010  o “Rubi” en 2004, tampoco luchas de rating y mejor producción entre las mismas historias en las dos principales televisoras del país tales como “Cuando seas mía” en 2001 o “Destilando amor” en 2007 (que  por cierto protagonizó Angélica Rivera), y mucho menos se permitirá, supongo yo, la transmisión de telenovelas de cadenas latinas, ni mucho menos refritos de historias colombianas, como últimamente y con frecuencia se están haciendo.

Con todo esto me surge una duda ¿a dónde pensará mandar a todos los villanos que tanto mal hacen  en estas historias? Pero lo peor de verdad pensará en ganar  popularidad con esas propuestas, si yo sé que el pueblo mexicano  crece con la televisión, pero este método de impulsar una mejor sociedad a través de las telenovelas no me parece lo más óptimo, ni la mejor estrategia para ganar votos, habrá que ver que pasa y en caso de que sea presidente Peña Nieto me pregunto: ¿Quién será el encargado de escribir los guiones de dichas historias?

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