Así vivió mexicana ataque terrorista en Nueva Zelanda

Nueva Zelanda vivió un ataque terrorista en dos mezquitas lo que dejó un saldo de 50 personas muertas y 47 heridas. Bárbara Meneses, mexicana que vive desde hace cuatro años en este país, narra lo sucedido.
Por: Gerardo Llanos
El pasado 15 de marzo el medio New Zealand Herald informó que Brenton Tarrant, de 28 años, abrió fuego contra fieles en dos mezquitas de Christchurch, Nueva Zelanda. Tarrant se grabó utilizando una cámara en la cabeza que le permitió hacer un streaming no sólo de la masacre, sino también de los momentos previos, así como del arsenal que tenía preparado para los ataques y el coche en el que viajaba.

El atentado dejó un saldo de 50 personas muertas y 47 heridos

Una de las víctimas yace tendida sobre el pavimento. Foto: AP
Bárbara Meneses, mujer mexicana que lleva 4 años viviendo en Nueva Zelanda. Comparte su experiencia en exclusiva para Palabra Digital:

¿Qué pasó tras el atentado?

La reacción de la gente fue apoyar a la parte de los musulmanes, el islam. Por parte del gobierno, prohibieron las armas automáticas y semiautomáticas, las compran y les dan dinero a las personas.

El día que sucedió el ataque hubo toque de queda de las 14 hasta las 19 horas, los que vivían cerca de la mezquita no podían salir porque estaban buscando a quien perpetró el ataque. Y al día siguiente todo regresó a la normalidad"

Aunque Bárbara afirma no saber en cuánto se compran las armas, ya que "se les va a retribuir el apoyo que están haciendo al no manejar armas de fuego", asegura que los interesados en donar sus armas de fuego pueden llevarlas "a la policía o zona de porte". La entrega de armas es voluntaria y son para su destrucción. "Los que están en contra son los ganaderos, que dicen que no tiene caso que se haga la prohibición de armas. La otra parte de la sociedad sí busca entregarlas para evitar el tema de la violencia."
Policía neozelandesa portando armas largas. Foto: AFP

La policía neozelandesa no tenía armas, al día siguiente ya traían armas largas y el nivel de seguridad se convirtió en máxima"

El país no está tomando nada en revancha y no quiere tomar represalias, lo está tomando en apoyarse los unos a los otros y en hacerse un país más fuerte. Las personas que hayan contribuido a compartir el video del ataque pueden ser motivo de deportación (en caso de ser extranjero), para los nacionales, las autoridades afirmaron que habría un castigo (no han dado información al respecto).

¿Cómo te recibieron en Nueva Zelanda?

La gente es súper amable, muy tranquila, no es un shock cultural como en Estados Unidos, que sí percibes racismo y discriminación. Aquí no existen marcas como Polo o Tomy Hilfiger que muestran estatus. Aquí es equidad, no se ve tan marcada la diferencia cultural. Todos hablan inglés, muy pocos hablan español, aunque hay muchos latinos. Aún con la existencia de comunidades todo es muy abierto. En el caso de los migrantes, en Nueva Zelanda siempre van a ser recibidos sin importan lo que haya pasado, o si vienen de la guerra (refugiados).

Ha habido homenajes apoyándolos (a los asesinados). La semana pasada las mujeres utilizaron la burka en sentido de respeto y apoyo (a la comunidad musulmana)"

¿Cómo es el trato hacia los extranjeros?

Sigue igual, no ha cambiado la manera de ser con las personas que viven aquí. No hay rechazo u odio. Es un país que no es orgulloso con lo que pasó, es un país amoroso, amistoso y apoyando a sus comunidades.

¿El tema es taboo?

El tema sí se platica, pero los musulmanes están tranquilos por cómo está actuando el gobierno y la comunidad. Google colocó un tributo (un Doodle) a lo que pasó, promoviendo la unidad y recordando lo que pasó en la mezquita.
Jacinda Ardern, primera ministra de Nueva Zelanda, endureció el control de armas en el país. Foto: AFP
La intención del ataque era generar odio, pero al contrario, generó más apoyo al país. Tanto al interior como hacia el extranjero. No va a haber espacio para el odio.

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