Nada listo para el mundial

Por: Martín Alejandro Espinosa  Huelgas

Podrá soñar elitista, selecto e incluso superior pero es un hecho que la organización de un evento como la Copa Mundial de Futbol debe ser solamente para países con una estabilidad económica firme, es decir de Primer Mundo.

Es inaceptable que a escasos dos meses que se dé el silbatazo inicial en Sao Paulo, Brasil no esté al cien por ciento cubierta para la realización del evento. Estadios sin terminar, falta de hospedaje en muchas de las sedes, carreteras inestables para trasladarse entre las ciudades y transporte local  insuficiente son algunas de las muchas cosas que faltan por terminar. Y es que según el director de administración y finanzas del Instituto Brasileño de Turismo, Tufi Neto, se esperan alrededor de 600 mil turistas durante el evento y vaya que la pueden sufrir.

Otro gran punto a considerar es el tema de la seguridad. En un estudio realizado en 2013 por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Pena, trece ciudades de Brasil están entre las más violentas del mundo. Y cinco de esas trece (Natal, Recife, Fortaleza, Belohorizonte y Cuiaba) son sedes de la próxima Copa del Mundo.  Con estos indices de criminalidad cómo puede un país organizador garantizar la seguridad de miles de turistas. Helio Silva Filho, Jefe del Sector Comercial de Turismo de la Embajada de Brasil en México, estima que viajen más de 50 mil mexicanos que estarán repartidos en Natal, Recife y Fortaleza, ciudades en donde México tendrá sus tres partidos y que están entre las más peligrosas del mundo. Además hay que agregarle las posibles manifestaciones que se van a presentar por parte del pueblo brasileño en la que los turistas pueden salir afectados. El gobierno local deberá implementar medidas precautorias para garantizar la realización del Mundial sin caos ni violencia.

Una vez más la FIFA es el gran responsable de encomendar un evento de gran importancia a un país que no cumple con los requisitos necesarios para su organización en todos los ámbitos. Lo mismo sucedió con Sudáfrica hace cuatro años. Un país que encabezaba los índices de inseguridad y violencia, aunado a que la pobreza también era uno de sus más grandes problemas.

Alemania, una potencia europea, con instalaciones de primer nivel, con una infraestructura de calidad extraordinaria, sustentada en una economía sólida, no tuvo problemas para organizar su mundial en 2006. Estadios magníficos, organización de diez, suficiente hospedaje para los cerca de 3 millones de turistas que se dieron cita en el país germano y suficiente abasto en el transporte ferroviario hicieron de este evento el mejor que se haya realizado.

La FIFA debería tomar mejores decisiones para no darle a cualquier país la organización del Mundial. Por lo pronto Rusia y Qatar ya están apartadas para 2018 y 2022 respectivamente.

A marchas forzadas

Vaya falta de infraestructura la que carece Brasil para la construcción de sus doce estadios de cara al Mundial de futbol a celebrarse durante junio y julio de 2014. Y es que la mayoría están sin terminar y lo que es peor, varios obreros han perdido la vida tratando de terminar las obras para la justa veraniega.

Durante la pasada Copa de las Confederaciones en 2013 ala Selección Mexicana le tocó jugar en las ciudades de Río de Janeiro, Fortaleza y Belohorizonte y ninguno de los tres inmuebles estaba terminado. Una pena pasar por los alrededores del estadio y ver todavía sacos de arena, escombros, palas, cemento arrumbado y obreros a marchas forzadas.

El alto costo que implica organizar un evento de la magnitud de una Copa del Mundo, en la que el país debe utilizar recursos públicos ocasionó que el pueblo brasileño en grandes multitudes se manifestara en las calles mostrando su inconformidad, y es que aunque Brasil es un país extremadamente futbolero, vive en un grado alto de pobreza y no creen que el gobierno invierta más de 15 mil millones en dólares para realizar el torneo, en lugar de ocupar todo ese capital para revitalizar el país.

Si bien el torneo se realizará con “éxito”, así lo llamarán los organizadores no es el fin para Brasil, pues aún tienen la encomienda de realizar los Juegos Olímpicos en el 2016 en la ciudad de Río de Janeiro en la que evidentemente presentan retrasos por falta de presupuesto. El Comité Olímpico Internacional también ya ha puesto presión y deberá estar muy atento a cómo se realice el Mundial de Futbol y no dudar en quitarle la sede a los brasileños si no cumplen con las normas y fechas de entrega solicitadas.

El principal responsable de que Brasil no esté lista para organizar el Mundial es la FIFA. Joseph Blatter, mandamás de esta federación, prometió desde el inicio de su mandato en 1998 llevar el torneo internacional por los cinco continentes. En 2002 lo organizaron en dos países Corea y Japón causando mucha polémica, que termino siendo un rotundo fracaso en la que los estadios no estaban ni al 50% de su capacidad. Para el 2006 Alemania sí dio la cara y organizó un Mundial excepcional. Sudáfrica en 2010 fue el elegido, un país sin tradición ni arraigo futbolístico y tercermundista que al final tampoco cumplió con las expectativas.

El futbol también es política y Joseph Blatter está por reelegirse por cuatro años más como presidente de la FIFA y necesita de muchos votos. Ya le concedió a Rusia y Qatar los próximos mundiales. ¿Ustedes que pensarían?

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