Mujeres activistas

Ariadna Ortega

La defensa por los derechos humanos es una constante en cualquier parte del mundo, y aunque en cada región haya diversas dificultades para que las mujeres se desarrollen en un ambiente sano, persiste la idea de lucha y esperanza para que las cosas cambien  y sus sueños no se vean truncados por el ambiente político y social en el que viven.

Las causas por las que las mujeres sufren violaciones a sus derechos pueden ser variados, algunos dependen meramente de su condición de mujer, aunque muchos otros son parte de una sociedad que discrimina sin razón.

Malala Yousafzai

A los once años comenzó a escribir para la BBC sobre la educación en Paquistán. Bajo el pseudónimo de Gul Makai, publicó sobre la vida en el Valla de Swat después de que el Talibán llegara al poder  en 2009 y cerraran las escuelas para niñas.

Una vez que estuvieron fuera del poder y se revelara la identidad de la pequeña activista, Yousafzai recibió el premio nacional por su valentía y fue nominada al premio infantil Internacional de la Paz. Sin embargo su lucha aún no termina. El año pasado recibió un disparo en la cabeza por defender la educación femenina.

Ahora con 15 años, y recuperada de las lesiones que sufrió –tuvieron que hacerle dos intervenciones de reconstrucción craneal- anunció la creación de Malala Fund, una organización no gubernamental con el objetivo de apoyar la educación y el empoderamiento de las niñas en Paquistán y en el mundo.

“Dios me ha dado esta nueva vida, y es una segunda vida. Esta es la nueva vida y quiero servir al pueblo”, dijo Malala Yousafzai en un mensaje de esperanza y valentía.

Erika Andiola

Erika, de origen mexicano, es una dreamer.  Es decir, pertenece y es una de las líderes del movimiento que respalda a jóvenes inmigrantes que fueron llevados ilegalmente por sus padres a Estados Unidos cuando eran niños.

Hasta hace unas semanas, Erika Andiola era una desconocida. Su trabajo a favor de los derechos de los inmigrantes había crecido con los años, pero seguía en la ignominia. Sin embargo, la tarde en que su madre y hermano fueron detenidos, su carrera como activista salió a relucir. En un video difundido a través de redes sociales, denunció el arresto. A las pocas horas sus familiares salieron libres.

Tanto la madre, María Arreola, como el hermano, Heriberto Andiola, son inmigrantes sin papeles mientras que Erika Andiola recibió recientemente un permiso de trabajo gracias al programa del gobierno de ayuda a dreamers, conocido en inglés como Deferred Action.

En la última semana, Erika fue contratada por la congresista Kyrsten Sinema, demócrata por Arizona. La joven dreamer es la nueva directora de relaciones con la comunidad.

Inna Shevchenko

“Vine, me desnudé y vencí”, es el lema de un grupo de feministas que luchan por los derechos de las mujeres. A Inna, su líder, se la ha visto mostrando sus pechos por igual tanto en la explanada de San Pedro en Italia, en protesta por los derechos de los homosexuales, como en París, donde actualmente vive exiliada porque no puede regresar a su país de origen: Ucrania.

Los servicios secretos de su país la persiguen por haber derribado una cruz de madera en Kiev. Ha sido solidaria con las integrantes de Pussy Riot, quienes fueron condenadas por cantar contra el régimen de Vladimir Putin en Moscú, y con la joven  violada en un autobús en Nueva Delhi, quien falleció días después de la agresión.

“En mi país las mujeres siempre han sido y son esclavas. Son esclavas en los hogares, en el trabajo, en las calles”, dijo la líder del movimiento que desde el 2010 es conocido por sus acciones topless en Ucrania, Rusia y Gran Bretaña, entre otros países.

El objetivo de Femen es hacer la “guerra al patriarcado y a la dictadura”, también darle un nuevo rostro al feminismo con acciones en las que la desnudez forma parte de una estrategia libertaria.

Tania Ramírez

Con ascendencia africana, la uruguaya mantiene una campaña contra las agresiones raciales. La noche del 14 de diciembre de 2012, Tania salía de "Azabache" con un amigo y compañero de trabajo, pasos después quisieron tomar un taxi. Adelante se encontraban cuatro mujeres que insultaron y golpearon a la joven activista y funcionaria del Ministerio de Desarrollo Social (Mides).

“El racismo existe y persiste”, dijo Tania en el juicio que se realizó la semana pasada por la agresión. Denunció también que durante el proceso ha sido víctima de insultos por  la exposición y difusión de videos de la agresión.

Tres mujeres fueron procesadas, pero no se encontraron delitos por racismo. Aunque Tania asegura que el origen del ataque sí fue éste. Según la declaración de la activista, las agresoras le gritaron "negra de mierda".

Con 27 años de edad, Ramírez lleva tiempo vinculada a organizaciones de afrodescendientes, ahora con más razón. En un artículo escribió que el racismo “es un fenómeno que muchas veces se ha negado o banalizado, y cuando se le niega puede terminar en hechos que ponen en cuestión la vida de una persona”.

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