Un buen pastor

Un buen pastor

Tras una de las llegadas más polémicas de un Director Técnico en los últimos años, Matías Almeyda ha logrado dejar de ser aquel ex futbolista argentino que arribó a Guadalajara para ser entrenador del rebaño mientras José Manuel ‘ Chepo’ De La Torre aún era pastor de los rojiblancos, pues comenzó a ganarse el cariño de jugadores y aficionados gracias a su manera de hablar, debido a ello, apenas mes y medio después de tomar el mando consiguió ganar la Copa MX ante Club León en la ciudad del Bajío. Por: Gerardo Álvarez

Pese a esto prensa y aficionados de otros equipos no daban crédito al originario de Azul, quien logró sacar al rebaño de los problemas porcentuales, pero se quedaba en la orilla en la liguilla, siendo eliminado dos torneos consecutivos por el rival odiado, América.

El pase de Chivas a la final del torneo Clausura 2017 tampoco fue muy convincente, el rebañó clasificó eliminando al Atlas y Toluca empatando en los marcadores globales, siendo beneficiado por su tercer lugar en el torneo regular.

Además se enfrentaba al campeón, el cuadro que cerró mejor la liga y despedazó a su competidores en la fase de eliminación directa, a lo que podemos sumar uno de los planteles más completos no solo en México, sino en el continente, y por si fuera poco, un técnico experimentado, de gran carácter y ganador.

Los Tigres de Ricardo Ferreti sin duda son un equipo imponente, con la capacidad de defender y atacar de manera eficaz, y si lo colectivo falla, las individualidades de jugadores como Gignac, Sosa y Aquino pueden salvar el día, por lo que los de la UANL eran amplios favoritos en la serie final de nuestro torneo nacional.

El buen pastor argentino

Es en este punto donde el pastor Almeyda sacó el argentino que lleva dentro, el millonario, cambiando el planteamiento táctico para hacer lo que el equipo de sus amores (River Plate) logró hace dos años, cortar los circuitos ofensivos de Tigres y ganarles un campeonato.

Matías decidió que debía plantear el juego en mediocampo como lo hizo su paisano Gallardo, dos medios de  contención, en el caso de River fueron Kranevitter y Ponzio, por Chivas, Vázquez y Salcido, con similitudes incluso históricas, es decir, Ponzio y Salcido volvieron al equipo amado para rescatarlo del abismo, ambos con pasado europeo, pero con el corazón en el equipo al que volvieron.

Incluso en la defensa hubo encargos similares, André Pierre Gignac le fue encargado por el cuadro bonaerense a Maidana, un defensor férreo y experimentado con toda la maña de un central albiceleste, mientras que por el equipo tapatío, el encargo se le hizo al morelense Jair Pereira, defensor con buena marca, grandes coberturas, pero sobre todo, un gran corazón a la hora de defender.

El encargo ofensivo fue simple, jugar a velocidad y a las espaldas de los centrales, es aquí donde el esquema cambió, las gallinas optaron por un delantero joven con mucha movilidad en el  caso de Lucas Alario, acompañando al histórico y veterano Fernando Cavenaghi, por el lado del rebaño, no cuentan con un delantero experimentado y contundente, mas sí a uno con las características de Alario en la persona de Alan Pulido, el otro puesto ofensivo era alternado entre Orbelín Pineda y Rodolfo Pizarro.

La Mística fue la misma, tanto Marcelo como Matías hicieron de su equipo una familia, un entorno de alegría y camaradería, sumados a una estrategia digna del River Plate de 1996, del cual ambos formaron parte, bajo el mando de Ramón Ángel Díaz, si hemos de achacar la manera de juego de las Chivas en la final, es al River, pues por más que hablemos de el equipo más mexicano, no cabe duda que el ADN pampero de su cuerpo técnico le ha dado al equipo una semejanza de estilo con sus ex sudamericanos.

Es esto lo que hace a Matías Jesús Almeyda el Director Técnico ideal para el rebaño, su historia personal y futbolística son de nivel mundial, aprendió rápido de las necesidades de un club ajeno a su cultural, pero con la misma hambre y calidad que sus experiencias anteriores, mostrando a los mexicanos que si podemos, haciendo del rebaño sagrado, jugar como argentinos, siendo orgullosamente, 11 mexicanos.

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