Martín Bonfil: 20 años escribiendo de ciencia, por gusto.

Este fin de semana la columna la ciencia por gusto cumplió 20 años que se ha mantenido con el objetivo de compartir de manera amena la ciencia que busca compartir  cómo el mundo científico tiene más relación con la cotidianidad de lo que creemos.

Martín Bonfil, divulgador de la ciencia
Martín Bonfil, divulgador de la ciencia

Martín Bonfil, autor de la columna, enemigo de las seudociencias, charlatanería y de los fanatismos, refleja la rigurosidad de sus argumentos al hablar de cualquier tema, con la seriedad que se debe tomar la ciencia, como menciona.

Platicamos con él hace unos meses y nos compartió cómo surgió su gusto por la ciencia.

Sus inicios

Desde 1990 se ha dedicado a la divulgación científica, pero fue hasta 1998 cuando apareció por primera vez su columna. Su atracción por las ciencias exactas, empezó cuando se encontró con un libro que parecía resolver las dudas a cualquier pregunta, titulado “¿Cómo aprendemos?”. Pero seguro sus dudas eran más grandes para encontrar una respuesta.

Fue en la época de la adolescencia, cuando su interés creció por hablar sobre de los avances científicos y  su divulgación que coincidió con el descubrimiento de  Isaac Asimov Martín Bonfil se considera un fan del autor de Yo robot, quien también contribuyó con textos de divulgación científica en revistas, libros, ensayos y conferencias.

Para Martín Bonfil, ganar por escribir sobre el impacto en la sociedad de los avances científicos y tecnológicos así como sus consecuencias,  fue un gran logro ante las miradas que tiene esta rama en la vida cotidiana y no reconocen su gran valor.

"<yoastmark

¿Por qué es importante divulgar la ciencia? 

En una charla en el auditorio del CCH Sur, el columnista Martín Bonfil compartió su opinión sobre la relevancia que tiene saber, escribir, conocer y leer sobre los avances científicos y tecnológicos en el mundo actual.

Con un ejemplo del uso cotidiano  de un smartphone que une el uso de radiotransmisores, el uso de las células para la conexión de señal telefónica y las pantallas táctiles.  Al menos 70 premios nobel científicos están detrás de un teléfono inteligente, nos pone ante lo importante que es divulgar la ciencia.

“Todo es posible, se puede utilizar sin conocer la ciencia, pero se puede usar mejor si se conoce”, afirma el divulgador.

Al presentar el ejemplo del celular o cómo funcionan las turbinas del avión de manera simple, “aunque es más complejo” reconoce la función de la divulgación científica: acercar el conocimiento científico  de manera fácil y práctica.

"Este ámbito cambia la forma de ver la vida y encontrar utilidad a esas materias que creemos nunca utilizamos como las clases de física", asegura.

El lado B de la ciencia 

Reconoce  el uso de los avances científicos empleado contra la humanidad, como la bomba atómica o las armas biológicas o el armamento utilizado en la guerra. Pero sobresalta el uso de las vacunas, de antibióticos, como en el caso de este avance tecnológico que ha elevado la esperanza de vida del hombre, gracias a ello “los beneficios son mayores a los daños que nos pudieron haber causado”.

“La ciencia también puede producir impresión y asombro. La ciencia también es bella.”

¿Cómo divulgar la ciencia? 

Sobre su labor de escribir sobre ciencia crea un símil con compartir la película, el teatro, lo que quieres que los demás vean, “lo mismo pasa con la ciencia, lo que pasa es que lo hace uno solo”.

 

Aunque los espacios para hablar el periodismo científico han aumentado, habla de los retos a los que se enfrenta un divulgador: “Uno de los grandes problemas de periodistas que cubren la fuente de ciencia es no tener un bagaje cultural científico”.

"Es importante que el periodista reconozca cuando es pseudociencia o ciencia mal hecha". 

El periodista que le interesa escribir sobre ciencia debe tener además de la atracción por la misma, debe tener una profesionalización en la rama, afirma el divulgador, pero además resalta las habilidades para hacer periodismo: investigar, verificar, escribir claramente, que sea atractivo, pero sin caer en el amarillismo, aconseja el autor de la Ciencia por gusto.

¿y para qué divulgar la Ciencia?

Martín Bonfil compartió su opinión sobre la situación de las ciencias en los niveles de preparación básica y expresa su preocupación ante una comparación donde, aunque en el pasado la educación quizás era muy memorística “ahora los chavos no saben, no aprenden, aunque se crea que los chavos reflexionan”.

El columnista considera que es emergente reforzar los conocimientos de los jóvenes “se ha debilitado la enseñanza, más allá de la crisis de los maestros, los contenidos y los métodos de enseñanza de la ciencia se ha vuelto como divulgación, muy bonito, pero no aprenden nada”.

Martín Bonfil, columnista por más de 20 años con “la ciencia por gusto” ha sido profesor  casi en toda la república sobre divulgación y periodismo científico. Catedrático en la Facultad de Ciencias de la UNAM y también en la  Escuela de Periodismo Carlos Septién García, “adicto a las redes”  mantiene vivo su lema de “conocer y compartir”.

Share This: