Las ficticias cabareteras de Hugo Chávez

Janet Cacelín

Para muchos venezolanos el semanario “6to poder” no es más que un espacio dedicado a quienes gustan del periodismo amarillista, sin embargo, ellos mismos afirman que fuera de la noticia sensacionalista, su objetivo es dar al relato de los acontecimientos un toque de humor negro que llame la atención de muchos.

Esa fórmula tal parece que les resultaba exitosa tanto al director Leocenis García  como a la subdirectora Dinorah Girón, cuya imaginación volaba, jugaba y vacilaba a  cualquier personaje político que se les ocurriera. Pero la situación llegó al límite y hoy, ambos periodistas enfrentan todo el peso de la ley: se les atribuye  el delito de instigación al odio.

La razón por la cual el irreverente semanario se encuentra en graves problemas  es por la publicación de un fotomontaje en el que se aprecian seis funcionarias públicas vestidas como cabareteras, entre ellas las presidentas del CNE, TSJ y la Fiscal General. La nota señala: “Las poderosas de la Revolución. Cada una de las representantes de los Poderes Públicos cumple un rol específico dentro del cabaret dirigido por Mister Chávez”.

Y aunque el mismo medio publicó días antes otro fotomontaje en primera plana de los rostros de varios políticos sobre cuerpos en diminutos trajes de baño y preguntó a los lectores cuáles de ellos eran los más sensuales, no hubo reacción alguna por parte del gobierno.

La lista de parodias no paró ni comenzó ahí, pues poco antes de que se diera el anuncio del padecimiento de cáncer del presidente venezolano Hugo Chávez, publicaron otro fotomontaje que lo mostraba con una bata de hospital como si fuera a someterse a una cirugía estética.

El resultado fue que una jueza ordenó al periódico suspender su venta, con el argumento de que el semanario ofende la dignidad de las personas involucradas en la nota periodística. Pero la noticia ha generado tal polémica que las opiniones encontradas deambulan entre que si el semanario excedió los límites del respeto o si la libertad de expresión fue violada una vez más, tal como sucedió con decisiones previas como la salida del aire de 32 estaciones de radio y de la televisora RCTV, opuesta al gobierno.

Las cartas están sobre la mesa y mientras se exhonera o se condena al semanario, sus directivos, Dinora Girón y Leocenis García enfrentarán un largo proceso penal.

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