La santería es algo serio

La santería es algo serio

Por: Georgina Monroy Vázquez

José Luis es un joven locatario del Mercado de Sonora. Su pequeño establecimiento se encuentra en el pasillo de la “magia oscura”, un pasillo perdido en medio de uno de los mercados más grandes e importantes de la Ciudad de México, aquí puedes encontrar desde piñatas infantiles hasta animales en peligro de extinción en la clandestinidad.

Entre tantos locales, el de José Luis es uno de los menos extravagantes, pues sólo cuenta con algunos remedios para atraer al hombre de tus sueños, o quitarte las envidias de terceros. Sin embargo, José se esmera por atraer tu atención, diciendo que en verdad necesitas algo para retener a tu pareja.

José Luis lleva en el mercado cinco años, una cifra menor en comparación con su hermano que lleva más de quince años.

-“Mi local consiste en el esoterismo, todo lo que tiene que ver con la magia negra, el vudú, el amarre, las limpias y las lecturas de cartas. Todo aquí se ocupa para cualquier tipo de problema, desde el problema más mínimo, hasta matar a alguien, salar a alguien, atraer o alejar a alguien, todo va dependiendo de la situación que quiera la persona”.

Al final de cuentas, José Luis reconoce que si bien es una religión que se sale de lo convencional, también es un negocio que le ha dado diversas satisfacciones económicas y personales.

-“Lo que realmente busca la gente es el amor, eso es lo que más vendó. Depende el caso, la mujer busca mucho el amor, el hombre busca más el dinero.

La mayoría de las mujeres busca más atraer, dominar, encontrar a una persona. La mujer sufre más de amor.El hombre no, él busca más ser exitoso, quiere que su negocio fluya. Algo que se vende mucho es el famoso “toluache”, algunos son de fuera, algunos son de Venezuela, otros cubanos, otros sí son nacionales, la gran mayoría es nacional. El toluache es a base de muchas hierbas, los herbolarios lo hacen. El toluache comercial no es tan fuerte, pero el que no es comercial es muy fuerte, ese debes saberlo consumir”. Así comenta el locatario del Sonora.

Las nuevas religiones

La manera de cómo llegó José a la Santería fue de lo más común, al estar su familia en el negocio del esoterismo, para él fue muy fácil acceder a esta religión, aunque confiesa que en algún momento de su vida fue católico e incluso esta bautizado.

-“Soy Palero, es una religión proveniente del Congo, que se da mucho por allá. Esta religión se vino mucho a México, como la Yoruba o la Santería, mi religión es más por decirlo así, más obscura porque se maneja otro tipo de energía. Es importante señalar que yo no ocupo el esoterismo. Lo de nosotros es más natural, hierba, huesos de muerto, tierras, palos, lo mío es más oscuro. He hecho mal a personas, de hecho a eso nos dedicamos. Nosotros somos más oscuros. Nos dicen muerteros, porqué trabajamos con muertos. Me han pedido trabajos muy fuertes. El más fuerte ha sido matar a alguien.  En este trabajo debe haber una gran efectividad porque el cliente te exige resultados, te paga por un servicio que tú le debes de otorgar y le debes de dar una garantía. Eso ha sido lo más extremo que me han pedido, pero no me cae de raro porque lo piden muy seguido”. Confesó abiertamente sin expresión alguna en su rostro.

Todo tiene un costo

En los distintos locales que se encuentran en el mercado Sonora y fuera de él se manejan precios estandarizados, por ejemplo, una limpia y lectura de cartas no pasa de los 200 pesos, dependiendo el caso a tratar los santeros te pueden sugerir que te lleves gotas o remedios para no dejar inconcluso el trabajo, los precios van desde 20 pesos hasta 5 mil  pesos.

-“Los costos varían mucho dependiendo la persona, puedes aventar cualquier precio, pero hay personas que ya saben los montos, otros no.

Hay veces que no se cobra nada, pero cuando hay personas que tienen los recursos se cobra más”.

Incluso muerto, aún puedes funcionar

El vudú o magia negra, sí es para dañar a alguien, el cliente solicita matar o dañar a tal grado de ver destruido a esa persona, aunque después de hacer esos rituales, se requiere de otros rituales para proteger a quien hizo mal, por lo que es un proceso que parece no tener fin.

-“Varios clientes me han pedido huesos humanos, como cráneos, fémures, órganos, riñones, ojos, e incluso lo más raro un cerebro. Mi religión es muy extraña, por ejemplo se le dice tratados a los trabajos que hacemos. Hay veces que te piden cerebros humanos, intestinos, riñones, cráneos, costillas, dedos, es decir todo se ocupa. Con excepción de la sangre. Incluso grasa corporal he llegado a conseguir. Yo como palero, como religioso,  me es fácil conseguir lo que me piden, me han pedido hasta un feto, y sí lo he conseguido. Para nosotros la religión ya se abrió mucho. Hay mucha gente involucrada, médicos, judiciales, abogados, hay maestros, policías, ya casi todos están en esta religión. Si tú le dices para qué lo quieres y para que lo vas a ocupar, la gente accede, porque sabe que lo vas a ocupar para ciertas cosas de la religión y como ellos son religiosos lo entienden. Te echan la mano. Si alguien trabaja en la morgue y práctica lo mismo que yo, le explico y te echa la mano. Claro que te cobran mucho dinero por darte ciertos órganos o huesos. Estar en la religión es muy caro, yo llevo invertido como unos 150 mil pesos, en todo lo que he hecho, lo que me han hecho y lo que yo he otorgado”.

A pesar de todo…

 “Soy feliz en mi religión, me agrada, me gusta.

Lo más extremo que he dejado por la religión, fue mi pareja, a mi pareja no le gustaba mi religión, tuve que dejarla.

Y no, no me arrepiento”.

Share This: