La importancia del arte al crecer

La importancia del arte al crecer

Por: Camila Lara Pelejero

El arte es más que una forma de expresión. Pasa las barreras del tiempo y nos recuerda que siempre habrá algo que nos haga sentir, algo que nos recuerde que somos humanos.

Crecer en un ambiente involucrado con cualquier tipo de creación artística te da una visión muy distinta de la realidad. Te enseña a ver el mundo con otros ojos. Mientras unos asumen que el cielo es azul, hay quienes reflexionan el porqué la gente dice que el color azul es triste el cielo y el mar adquirieron esa coloración.

Numerosos estudios pedagógicos han demostrado que el arte en la educación infantil tiene un sinfín de beneficios para el desarrollo de los individuos ya que apoya la teoría de las inteligencias múltiples, en este caso el texto que lo retoma de manera muy sencilla fue escrito  por Andrea Giráldez Hayes para la Escuela Universitaria de Magisterio de Segovia, y repara en la formación del profesorado dedicado a la educación infantil y la colaboración de este con los artistas para poder desarrollar un modelo artístico educativo que beneficie y aporte al desarrollo de los niños.

Si nos detenemos a pensar la gran mayoría de personas se queda con la idea de lo inalcanzable en los museos a través de la barrera de los guardias de seguridad y del vidrio que impide la interacción entre la obra y quien la mire. Hoy día las oportunidades para los artistas o aspirantes a artistas es amplia. YouTube o cualquier red social otorga  foros para que la gente se exprese y se de a conocer. Técnicamente vivimos en un periodo en el que hacer arte es cada vez más accesible para cualquiera que desee acercarse a él, lo triste es que aún con estas facilidades, los acercamientos por parte del público no son muchos.

Control de espacios artísticos

Antes para un artista conseguir un espacio para presentar sus obras significaba que se provenía de una familia acomodada que había adquirido un espacio propio o que se estaba bien conectado con alguien adinerado que tuviese este tipo de facilidades. Este control sobre los espacios artísticos dio origen a espacios ocultos en los que sí había cabida para artistas y quienes quisieran acercarse y para quienes no acudían a esto, la calle se transformó en lienzo y papel.

Tal vez para iniciarse como artista no se requiere una educación muy formal porque el arte no es más que algo que requiere de una sensibilidad. Tal vez depende de qué tanto uno quiera acercarse a este mundo. Las técnicas y el uso de estas es lo que le imprime el sello de individualidad, lo que se crea refleja una identidad  y la realidad y el contexto en el que vives.

Si lo vemos desde otro ángulo no todas las personas tienen sensibilidad para plasmar lo que sienten en cualquier forma artística, hay individuos que a pesar de que no encuentran la forma de expresarse artísticamente, buscan un espacio para convivir con él, ya sea mediante museos, lugares de conciertos, vía audífonos, o en las paredes de las calles de la ciudad. Tampoco podemos ignorar el otro caso en el que la gente intenta convivir con algo artístico y al no poder comprenderlo ni sentirlo, se aleja (hecho verdaderamente lamentable).

Hay grandes demostraciones de maneras en las que el arte sirve como terapia, ya sea para combatir el estrés hasta para superar sucesos verdaderamente traumáticos. Hace que como seres humanos seamos conscientes de nosotros mismos y del entorno que nos rodea. No es fácil verse a uno mismo, por lo menos no al principio. Hacer arte es una forma más profunda de estar en contacto con uno mismo. Inclusive es una forma de empatizar con el otro. En ocasiones es más fácil entendernos a nosotros mismos mediante una visión ajena. El arte es un recordatorio de que somos humanos; uno de los descubrimientos más oportunos y afortunados de la raza humana. Un ser humano que es tocado o toca los caminos del arte es un ser humano que jamás tocará un arma, jamás será pobre. El arte se convertirá en un arma que usará para toda la vida.

La educación artística ayuda a complementar la formación de un individuo, por una razón nuestro cerebro se divide dos: la parte lógico-matemática la creativa. Lo ideal, a mi parecer es que se logren desarrollar ambas.

En ocasiones pienso que por eso el mundo se encuentra en este estado. Creo que existe mucho que decir, que sentir, sin embargo hay personas que no saben cómo hacerlo. Puede que suene un poco ridículo, pero quizá si Hitler hubiese entrado a la escuela de arte, no hubiese habido holocausto. Si a los miembros de la Mara se les hubiesen dado instrumentos en lugar de pistolas y navajas no habría inseguridad en las calles de Sudamérica así como en las aldeas de África.

A mi parecer una educación artística es casi tan importante como saber escribir, leer, sumar, restar, multiplicar, y sus derivados. Para poder hacer algo de carácter artístico se requieren esos conocimientos básicos escolares.

Puede que el arte no sea una forma de salvación para la raza humana entera, pero sí ameniza nuestra estancia en la tierra que habitamos. Habrá quienes recurran a él como forma de distracción, con forma de consuelo, habrá otros que lo busquen de manera casi religiosa e inclusive habrá quienes lo utilicen como una forma de expiación. Lo que importa, es que no dejen de acercársele.

Personalmente, el arte que más me ha aportado como persona y mi forma favorita de arte es la literatura y es algo que me acompañará para el resto de mi vida. A mi parecer es la más compleja y la menos incluyente de todas, pero es algo con lo que estoy dispuesta  a lidiar.

En conclusión, agregaré que una vida inmersa en este mundo no es sencilla pues conlleva muchos sacrificios y muchas veces no trae recompensas gratificantes o prontas, pero los frutos que deja tras instaurar una educación artística en los más pequeños da resultados gratificantes en su desarrollo cerebral y emocional.

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