La femme fatale ¿Ama o juega?

Paulina Flores Ávila

La figura de la femme fatale o como se le dice coloquialmente la mujer fatal es una figura recurrente en las novelas, desde el siglo XIX, la novela de los sesenta hasta nuestros días. La mujer sensual, independiente y que juega con los hombres, intelectual y súmamente hermosa la podemos encontrar en diferentes novelas como: Carmen, Travesuras de la niña mala, El túnel, Diablo guardian, Ana Kerenina, entre otras.

Vargas Llosa en su libro “Travesuras de la niña mala” pone a su protagonista como la mujer interesada en la riqueza, en siempre querer más y más, pareciera nunca importarle pasar por encima de los demás con tal de conseguir lo que quiere, pero con Ricardo, el protagonista masculino, durante 40 años maneja una relación de amantes.

La niña mala nunca le dice a Ricardo que lo ama, pero nunca lo deja ir, siempre lo quiere a su lado cuando ella lo decide. Le hace las peores atrocidades y aún así ella decide terminar su vida junto a él como la mujer modelo, buena esposa, ama de casa, siendo fiel y entregándose. Eso da a entender que en el fondo lo amaba, aunque paso su vida rodeada de otros hombres.

Ernesto Sábato juega con la femme fatale en su obra El túnel, la mujer que tiene 5 amantes al mismo tiempo y todos están de acuerdo menos uno, que enferma de celos y la mata.

En estas dos obras que aparece el ícono de la mujer sensual, inteligente, atrevida, hermosa y que usa a los hombres como medio para llegar a un fin, la disyuntiva es que en la primera vemos el amor presente y en la otra es sólo un juego, es ahí donde surge la pregunta inicial, si la mujer fatal puede amar o sólo busca diversión.

¿Por qué la mujer busca al hombre y no lo deja a pesar de todo? A esta pregunta nuestro autor responde que es por la necesidad nata de amar, la mujer sea sumisa o “cabrona” ama por naturaleza, la mujer fatal juega con el hombre por querer sentir superioridad, tener el control, pero no por eso deja de amar, algo ama en el otro que lo busca y cuando siente que lo va a perder usa sus artimañas para tenerlo bajo su dominio.

Esto se puede ver muy claro en diversas obras como en “El túnel” donde la protagonista nota que sus amantes se van,  juega con su sensualidad y la sorpresa para que ellos regresen a su lado. En “Diablo guardian” Violetta para mantener súperman a su lado lo lastima, hace creerle que ya va a estar junto a él, pero nunca lo deja, solo desaparece por unos días y cuando regresa le hace el amor como nunca.

Son tres novelas por mencionar en los que se puede leer entre líneas que la mujer ama al hombre, su fatalidad es solo un arma para atrapar o tener al hombre que quiere, pues si se analizan los personajes tienen una debilidad en la autoestima que por ello sacan sus atributos para mostrar lo mejor y poder ser atractivas y no parecer la presa fácil.

Especialmente en la novela de Vargas Llosa, la niña mala confiesa que siempre lo quiso pero si no estuvo con Ricardo fue por miedo a la pobreza y no niega su amor por él.

El castigo de amor lo recibe toda mujer en la literatura, ya sea enfermando, con la fría muerte, el suicido o si su amante comete el asesinato pasional, si es castigo de amor es por no saber amar, pero la intensión fue hacerlo. La mujer ama, ama por que se ama, ama la libertad y el deseo que le da el prójimo.

En este tipo de novelas se puede sentir como el autor pone cada sentimiento en sus personajes, en el caso de las mujeres su pasión, su autenticidad y en las escenas de amor o sexo se puede sentir la ambrosía de sentimientos que no pueden ser sin la base de todo que es el amor. La razón de estos problemas existenciales entre hombre y mujer es el no saber plantear el amor, pero siempre está presente.

Para la reflexión quedaría pensar si la mujer fatal, con todas las características que tiene, con los típicos encuentros de seducción que hace en cada una de las novelas en las que se presenta cuando elije el hombre con el que quiere estar o por lo menos estará mientras le dure su pasión … ¿Ama jugando o juega a amar?

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