La inmunoterapia, tratamiento contra el cáncer

La inmunoterapia, también llamada terapia biológica, es un tipo de tratamiento para el cáncer. Estimula las defensas naturales del cuerpo con la finalidad de combatir el cáncer.
Por Brenda Ramírez
Existen varios tratamientos contra el cáncer: la radiación, la quimioterapia y ahora la inmunoterapia.

¿Una nueva alternativa?

María Fernanda Ramírez  es ingeniera en biotecnología por parte del Instituto Politécnico Nacional. Actualmente trabaja en Pharmaceutical Product Devolpment, (PPD, por sus siglas en inglés). Ahí, es asistente de proyecto en monitoreo clínico. Se le asignan estudios para comprobar la efectividad de ciertos medicamentos o tratamientos en diferentes enfermedades. La ingeniera trabaja en uno de cáncer, que le apasiona bastante. Asegura que falta muy poco para encontrarle una cura alternativa (y con suerte definitiva). Señala que la inmunoterapia podría ser esa salida. 
Infografía vía: Farmaco Salud
Lo interesante de este tratamiento es que utiliza sustancias producidas por el cuerpo o fabricadas en un laboratorio para mejorar la función del sistema inmune. Este es el encargado de defender nuestro cuerpo de manera natural contra las enfermedades o infecciones. Está compuesto de los glóbulos blancos de la sangre y órganos y tejidos del sistema linfático.

¿En qué consiste la inmunoterapia?

Existen varios tipos de inmunoterapia. Los anticuerpos monoclonales, la terapia con virus oncolíticos, la terapia con células T y las vacunas contra el cáncer. La inmunoterapia no se usa tanto todavía como los otros tratamientos para el cáncer, ni tiene tanta difusión o alcance. Sin embargo, las inmunoterapias han sido aprobadas para tratar a personas con muchos tipos de cáncer. Una de las razones por las que el cáncer tiene éxito en el cuerpo es porque las células cancerosas pueden esconderse del sistema inmune y aquí es donde entran las inmunoterapias. Algunas de ellas se encargan de marcar las células cancerosas para que el sistema inmune pueda encontrarlas fácilmente y destruirlas. Otras, ayudan a detener el crecimiento de estas células o refuerzan el sistema inmune para que pueda atacar de mejor manera el cáncer.
¡Células T al rescate!
María Fernanda comenta con emoción que sí hay varios casos de éxito en tratamiento con inmunoterapia.  Aún así, los efectos adversos siguen siendo un gran impedimento para continuar implementándolo en ensayos clínicos. Habla de un caso reciente en el que una mujer de casi 50 años logró desaparecer el cáncer de mama avanzado y la metástasis en otros órganos, aun cuando su efectividad es baja en este tipo de cáncer. Lo que quiere decir que sí están incrementando las reacciones positivas al tratamiento.

¿Cómo funciona?

La inmunoterapia puede administrarse de varias formas, como intravenosa, oral en forma de tabletas o cápsulas, tópica en forma de pomadas e intravesical, que es directamente en la vejiga. La dosis y la frecuencia del tratamiento dependen del tipo de cáncer y lo avanzado que esté, del tipo de inmunoterapia que se elija y de cómo reaccione el cuerpo al tratamiento.
Hay varias formas de administrar la inmunoterapia.
Generalmente los tratamientos son aplicados todos los días, una vez a la semana o una vez al mes. La inmunoterapia es aplicada en ciclos de tratamiento que se acompañan con ciclos de descanso. Estos ciclos de descanso dan al cuerpo el tiempo y la oportunidad de recuperarse. Así como de reaccionar al tratamiento y de producir más células sanas. El origen de la inmunoterapia se retoma como consecuencia de la agresión y efectos adversos a largo plazo de los tratamientos usados con más frecuencia para el tratamiento del cáncer. Por esto, se retomó la idea de estimular al sistema inmune y un reconocimiento de hallazgo científico en 2013, fue otorgado debido a los avances que se hicieron en la investigación para llevar la inmunoterapia a cabo.

Las metas a cumplir con la inmunoterapia

Desde ese año, la inmunoterapia ha avanzado significantemente y da pistas concretas de hacia dónde va la investigación contra el cáncer, aunque la oncología y la inmunología se habían declarado opuestas durante varios años, ahora trabajan de la mano para buscar la mayoría de éxitos en estos relativamente nuevos tratamientos.
Infografía vía: Columbia University
Su implementación aún sigue en etapa experimental para muchos expertos. Esto debido a su complejidad y efectos adversos, aunque suene realmente esperanzadora para algunos tipos de cáncer. Los efectos adversos de la inmunoterapia pueden variar en el paciente y en la intensidad. Pueden ir desde cansancio, diarrea, fiebre, pérdida de peso y dolor general hasta neumonía, hepatitis, colitis, meningitis o problemas de páncreas, tiroides y glándula pituitaria. Aunque la inmunoterapia es una emocionante alternativa, aún existen varias incógnitas a su alrededor. Como averiguar si cura por completo el cáncer o sólo lo trata. Existen mayores retos de la inmunoterapia según Jonathan Cebon, director del Instituto de Investigación del Cáncer del Instituto Olivia Newton- John. Por ejemplo, descifrar por qué en los mismos tumores, la inmunoterapia sólo funciona en algunos pacientes. El objetivo principal que tiene la inmunoterapia sigue estando claro. Lograr que las futuras generaciones no mueran de cáncer, que éste se convierta en una enfermedad crónica y no mortal.
La inmunoterapia podría ser la salida definitiva al cáncer.
 

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