Entrevista Segundo lugar “Eulalio López Zotoluco, más de mil tardes frente a la muerte”

Carlos Rangel

No vive con la intensidad de su nombre, sino del mote con el cual se le conoce. Sobrenombre místico, fuerte por sí mismo. Pero Eulalio López Zotoluco, no es sólo un nombre. Es una historia y un cimiento para la fiesta brava. Intrépido, revolucionario y fundamental son sólo algunas formas (insuficientes, eso sí) de describirlo.

Insuficientes porque es un hombre cuya presencia y personalidad contrastan con las de muchos toreros por su complejidad. Impone, pero no mira a los demás hacia abajo, es alguien que enfrenta a la muerte, pero saborea la vida, y cualquiera que entable conversación con él o lo vea torear, podrá juzgarlo.

Zotoluco fue, durante mucho tiempo, la figura que mantuvo el alto de los matadores mexicanos, tras años de camadas flacas de toreros que toreaban sin pasión y sin humildad.

Ahora, de acuerdo con sus propias palabras, es el momento de abrir espacios a nuevos talentos, para que la actual generación de mexicanos en los ruedos demuestre que México sí da toreros de verdad.

Por esa razón, López, quien toreaba 60 o 70 corridas al año, disminuirá su presencia en los cosos taurinos, presentándose cuando mucho en 25 o 30 festejos al año. “Ahora busco encontrarme, ver dentro de mí y disfrutar más de mi toreo. Es hora de cambiar cantidad por calidad”, asegura.

“Hay muchas poblaciones pequeñas donde verdaderamente se van fogueando los toreros jóvenes, y es en esas donde ya no me presentaré”, subrayó Zotoluco, quien, a partir de este año (2011), entrará en un replanteamiento artístico de su labor taurina.

“Esto (la disminución de corridas) no es un gradual retiro”, ataja determinadamente. “Mi toreo es todavía vigente y tengo mucho que aportar”, manifiesta este capitalino de nacimiento.

Esta evolución, considera Lalo, como le llaman los amigos, no debería ser exclusivamente suya, pues en los tiempos que corren, la fiesta es poco conocida y demasiado criticada, por lo cual es necesario replantear hacia quienes no se han acercado a una corrida de toros, de qué trata.

“No falta que te salga un diputado antitaurino o una defensora de los derechos de los animales”, comenta entre risas. Su rostro se vuelve más serio conforme medita en lo grave del asunto. “La mejor manera de luchar por la Fiesta es mediante la unión de quienes la amamos. Para redimirla hay que hablar de ella”, afirma tajantemente, “quienes pueden hablar son los medios, pero para que sea así, nosotros (los toreros) tenemos que dar de qué hablar. En eso radica la modernización de la Fiesta; en su relación con los medios (de comunicación)”, sentencia.

“Yo pongo mi granito de arena: tengo a alguien que se encarga de difundir mi información, fechas y resultados a los medios; además, cuando voy a torear, voy a la televisión, la radio y los periódicos”, subraya el torero que mueve a una generación taurina más joven que él.

Eulalio López, quien se convirtió en matador en 1986, no cree en el mito que augura un pronto fin a las corridas de toros, menos, todavía, que haya actualmente una crisis taurina. “He tenido buenas entradas esta temporada, la gente todavía va a ver los toros, aunque la verdad cada quien habla de la feria dependiendo de cómo le fue”, afirma mientras una sonrisa ufana se pinta en su rostro.

Además de romper con mitos fatalistas, acaba con tradiciones y remarca que los toreros mexicanos son igual de buenos que los españoles, a quienes no pretende menospreciar. “Este año hemos tenido un resultado artístico excelente, muchos mexicanos han dado la cara por nuestro país, han dado la pelea a pesar de que el nivel de exigencia es muy alto cuando salen al ruedo los españoles o los franceses, como Sebastián Castella”, manifiesta.

Además de los resultados artísticos, su penúltima presentación en la plaza de toros más grande del mundo, La Monumental Plaza de Toros México, fue la milésima vez que el Zotoluco pisó un ruedo como matador de toros. Es, ahora, como él mismo se define, un “torero milenario”, que no se aburre a pesar del considerable número de veces que ha enfrentado la muerte.

Con esa culminación vino el giro taurino que apenas comienza, y del cual nosotros podremos ser testigos de la evolución de un torero que no sólo lidia (efectiva y artísticamente) con toros y empresarios —tan o más mortíferos—, sino que comienza sus andadas en el mundo del twitter y facebook para revolucionar, además de su forma de torear, todo un rito, toda la fiesta.

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