El rumbo de la izquierda

Ariadna Ortega

La decisión del ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador de separarse del Partido de la Revolución Democrática, para el que militó durante 23 años desde su nacimiento en 1989, ha cambiado la ruta de la  corriente política de la izquierda en el país: seguir a AMLO o dejarlo ir.

Postulado en dos ocasiones a la presidencia de la República (2006 y 2012) por coaliciones de la izquierda, López Obrador es el líder moral más representativo de esa corriente política en la actualidad. Él ha conseguido 30 millones de votos en  comicios anteriores, casi 16 millones en el 2012 y cerca de 14 millones en el 2006, más de los que ha podido conseguir  el PRD en su trayectoria política.

Andrés Manuel anunció el pasado 9 de septiembre de este año que, días después del fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) a favor del priista Enrique Peña Nieto, abandonaría el partido que lo acogió luego de su renuncia a la militancia en el PRI, para formar uno nuevo llamado Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), organización que había mantenido desde hace seis años como asociación civil.

Las reacciones de esta decisión, “bastante predecible”, de acuerdo con el actual Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón, han puesto a la izquierda en una disyuntiva. Si bien, Cuauhtémoc Cárdenas ha dicho que se mantendrá en el PRD, partido que fundó luego de “la caída del sistema de 1988” donde él perdió ante Carlos Salinas de Gortari por 3 millones de votos; la bancada de diputados de Movimiento Ciudadano, liderada por el ex coordinador de campaña de López Obrador, Ricardo Monreal, y el Partido del Trabajo (PT) han decidido respaldar al tabasqueño.

El dirigente nacional del PRD, Jesús Zambrano, señaló que respeta la postura del ex mandatario capitalino, pero advirtió que el partido del Sol Azteca necesita una renovación. Y es claro que si no una “desbancada”, como dijo Zambrano, una caída sí le espera a la actual segunda fuerza política de México.

En palabras de Cárdenas, “el partido de tribus y cuotas, de sectarismos y oportunismos, de clientelas y no de militancias libres y consciente, está destinado al achicamiento y a los fracasos”.

La restructuración del PRD no necesita una división entre sus militantes y los partidos de izquierda, sino al contrario, deben crear una alianza y continuar con los estatutos de la postura política, sin embargo, por las posturas que han expresado los principales líderes dejan ver una desunión.

Para Jesús Ortega, líder de la corriente Demócratas de izquierda o  “los chuchos”, una de las tribus con más presencia en el PRD, la salida de AMLO “terminará con la esquizofrenia política”, aunque también manifestó que el ex candidato presidencial se va del partido “en paz y sin conflicto”.

En cambio, la secretaria general del partido y actual senadora, Dolores Padierna Luna, consideró que el anuncio de Andrés Manuel de dejar el PRD y concentrarse en Morena es lamentable,  “se trata de un gran líder y compañero”, dijo un día después del mensaje de López Obrador.

A pesar de que se haya negado una ruptura en la izquierda, el conflicto vendrá quizá en las elecciones federales del 2018, donde tengan que decidir entre Marcelo Ebrard –quien ya expresó su intención de contender por la presidencia-  y López Obrador –que si sigue los pasos del ex mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, podría lanzarse por tercera ocasión como candidato presidencial.

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