Día Internacional de la lucha contra el SIDA

Por: Fernanda Guzmán

El desconocimiento y los prejuicios en torno al VIH en la década de los 80 hicieron que vivir con la enfermedad fuera un estigma. A pesar de los esfuerzos globales para concientizar sobre la existencia del virus, la mayoría de las personas pensaban que era un mito o simplemente una enfermedad que sólo estaba presente en un determinado grupo de personas. Lo cierto es que el VIH no conoce de raza, género o estrato social.

El mismo año en el que se instauró el Día Internacional de lucha contra el SIDA, aún se pensaba popularmente que la enfermedad se podía contagiar con un beso en la mejilla, estamos hablando de 1988. Diez años después, Juan Álvarez recibe su diagnóstico.

“Yo era de los que creía que el Sida no existía”, narra Juan Álvarez Herrera del Estado de México, diagnosticado seropositivo en 1998, “voy a creer hasta el día en que me dé”.

Después de recibir el diagnóstico siguió el primer paso: “Empecé a informarme de lo que era el VIH gracias a los grupos de autoayuda (…) un doctor de la clínica 93 del IMSS me invitó a participar en uno de esos grupos”.

Juan vive solo desde que su madre falleció. Sus líneas de expresión le dan un aire de seriedad, pero en realidad es sonriente y bromista. Disfruta cocinar para sus visitas, contar historias, hacer bromas pesadas y animar a su equipo de futbol favorito.

A pesar de que el VIH ya no significa una sentencia de muerte, el estigma, la discriminación y el desconocimiento sobre las vías de transmisión siguen aún muy marcadas.  Pero Juan tuvo la buena suerte de encontrarse con gente que no le cierra las puertas y el apoyo de su familia, “todos ellos me dan su apoyo por solidaridad, no por compasión”.

Se convirtió en un activista para la concientización sobre el VIH, la educación sexual y el sexo protegido, dispuesto a trasladarse a donde lo inviten para dar pláticas, “a donde me llamen, yo voy. Con que me paguen el pasaje, no cobro por trabajar para esto”.  Inició en su vecindario, cuando sus vecinos se enteraron de su diagnóstico al verlo en el programa Diálogos en confianza. Para su sorpresa no recibió rechazo sino varios “échale ganas”.

También Juan comenta: “Fui al programa de televisión por mi mamá, ella me convenció. Me dijo que muchas personas podrían aprender de mi experiencia.”

Con el tiempo se convirtió en una referencia cuando algún vecino tenía dudas sobre educación sexual y VIH Sida. Llegó a formar parte de la mesa directiva en el grupo de autoayuda Luz de Vida, “ahí todos los integrantes del grupo nos preocupamos unos por otros. Es mi otra familia”.

Juan también trabajó en las jornadas “migrantes” que se hacen en diciembre, para tomar pruebas rápidas en los municipios del Estado de México a los viajeros que vienen de Estados Unidos a visitar a sus familias.  “Claro que nunca faltan los comentarios negativos o las actitudes discriminatorias hacía mí o hacia mi familia, pero ya no nos afecta”, aunque afirma que si los comentarios llegaran a convertirse en agresiones físicas haría lo que fuera para defenderse. Recuerda que cuando le dijeron que era seropositivo tuvo miedo a no poder vivir una vida sexual plena. Más tarde descubrió que sólo se trataba de un mito, ya que puede seguir viviendo su sexualidad con protección, “lo cual fue una novedad, porque cuando recibí el resultado positivo pensé que las relaciones sexuales quedaban vedadas para mí”.

Juan se siente tranquilo con su vida, contento de poder transmitir su experiencia y mensajes positivos a los jóvenes con el fin de informarlos para que se cuiden, se deshagan de mitos y puedan vivir una vida sexual segura.

“El día de mañana, si seguimos en la ignorancia y no tomamos medidas, todos estaremos de alguna manera afectados.”

Cada 1 de diciembre Juan les pide a sus vecinos colocar en sus puertas lazos rojos que representan la lucha contra el Sida, “desde 1988 el primero de diciembre ha sido una fecha en la que se lleva un mensaje de compasión, esperanza, solidaridad y comprensión sobre el SIDA a cada uno de los países del mundo, del el Norte del Sur, del Este y del Oeste” explica el portal para la Prevención y Control del VIH/Sida (CENSIDA).

Actualmente el 1 de diciembre tiene el nombre de Día Internacional de la Acción contra el Sida, fecha que también sirve para recordar a los que se fueron, reconocer los avances, analizar las cifras y  generar conciencia.

Las cifras: Llegamos al último trimestre del año con 186 mil 655 casos de Sida notificados desde 1983, hasta la fecha.

El 2016 tiene 9 mil 257 casos nuevos de VIH y Sida notificados (resultados preliminares),  de los cuales el Campeche es el Estado con mayor número de casos de Sida, seguido por Guerrero, Morelos, Colima y Tlaxcala. Y en VIH, Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Tabasco y Oaxaca. Con información del Registro Nacional de Casos de SIDA Actualización al 15 de noviembre de 2016.

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