Sargazo, protagonista incómodo de las playas del Caribe

El sargazo, por definición, es el nombre común de diversas algas marinas de talo diferenciado en una parte que tiene aspecto de raíz y otra que se asemeja a un tallo, de estructura laminar y color pardo, que se halla en mares cálidos y templados de todo el mundo, en ocasiones formando grandes colonias.
Por: Brenda Ramírez

El mar ya no es azul

Desde 2015, hasta la fecha, el sargazo ha sido una plaga creciente en varias playas del Caribe, como Cancún, Playa del Carmen y más recientemente, Yucatán. Las autoridades han puesto en marcha varios planes para acabar con la plaga; ninguno ha sido efectivo. Según trabajadores de un hotel ubicado en Playa del Carmen, se retira más de una tonelada de sargazo diariamente. En las zonas hoteleras, crece día a día la preocupación de cómo afecta el sargazo a las actividades diarias, entre ellas la pesca y el turismo. Además de que la plaga se ve mal, el aroma es sumamente fuerte y desagradable. El personal de los hoteles trabaja desde antes del amanecer. Ponen sus máquinas excavadoras y juntan una cantidad inmensa de alga.
Sargazo invade las costas de gran parte del Caribe

Sol, arena y... sargazo

Esta es la crónica de mis vacaciones de verano: Playa del Carmen. Llegué al siguiente día que el calendario de la Secretaría de Educación Pública  marcaba como fin de cursos. El aeropuerto de Cancún estaba vacío, por ahí de las primeras horas de la tarde. Un taxi me acercó al hotel en el que me hospedaría, junto a la Quinta Avenida. Lleno de turistas, el hotel se divide  en dos: zona de adultos y familiar. Aunque la habitación estaría disponible hasta las 3:00 de la tarde, no me pareció mala noticia, porque ahí estaba el mar.  Ansié ponerme el traje de baño. Sólo quería llegar a la playa. Corrí a un baño junto a la alberca de los niños y me cambié lo más rápido que pude.
Cortesía: Proceso
Para llegar a la playa, había que caminar unos 500 ó 600 metros dentro del hotel. Caminé junto a camastros, restaurantes, albercas y llegué a un puente de madera largo, entre maleza. Típico del Caribe, un poco selvoso y sumamente verde. Había un olor extraño, diferente. No olía a humedad. Cuando la brisa corría, se levantaba un olor digno de un drenaje de la capital.

Junto al mar: la decepción

Al principio pensé que era cosa mía, que era algún restaurante. Luego pensé que era por el agua estancada que estaba a los pies de los árboles, en el puente. Conforme  fui acercándome al final del puente y junto a la playa, me di cuenta que estaba equivocada. Ahí, aproximadamente a las 2:00 de la tarde, seguían trabajando varias máquinas en la arena. Excavaban y retiraban de manera manual, también, cantidades impresionantes de sargazo. El olor estaba insoportable. El sol no se aplacaba ni un poco y calentaba el sargazo ya retirado en la arena. Olía peor. Por fin me acerqué al mar y había mucha gente igual de sorprendida que yo. Contemplando el azul y café del mar, a la orilla. Metí los pies, dejando de lado el olor. Lo que tampoco fue grato, fue la textura. Dentro del mar, el sargazo obtiene una propiedad rugosa, que se adhiere a la piel y la quema ligeramente.  
Sargazo retirado. Foto cortesía: Televisa Noticias
Caminé unos metros y encontré un ojo de agua, al parecer libre de sargazo. Encontré la forma de meterme y mucha gente hizo lo mismo después de poco tiempo. Ya estando ahí, comenzamos a nadar a lo más profundo del mar, donde parecía no alcanzarnos el alga.

Fenómeno creciente y preocupante

Había niños en la orilla jugando con la plaga, incluso la usaban de peluca o para inventarse ropa. Después se iban, cansados del olor. Muchos adultos también, no permitían que sus hijos se metieran mucho tiempo. Le pregunté a Javier, empleado del hotel, cuánto tiempo llevaba así la situación del sargazo.

"Al menos unos seis meses. Cada día sacamos más. Según el gobernador había pedido ayuda de los de ecología y medio ambiente, porque acá no nos damos abasto."

Javier también me explicó que hay varias teorías con respecto al crecimiento de la plaga, entre ellas la temperatura del mar, que se podría deber al calentamiento global.  

Si el océano se sigue calentando, las algas se expulsan con más frecuencia a la orilla

Cortesía: En cambio diario.
Al día siguiente escuché un rumor que a 3.5 km del hotel, estaba Playa Mamitas y que era la playa más limpia alrededor. Después de comer, cuando ya había bajado el sol, me dispuse a caminar por la orilla del mar, se percibía más limpio. Al llegar a Playa Mamitas, había mucha fiesta, mucho ruido y mucha gente pero mucho menos sargazo. Me encontré con otros capitalinos que viajaban en familia y se encontraban con sensaciones agridulces respecto a sus vacaciones. Después de durar nadando en Playa Mamitas unas 4 horas, regresé al hotel y me dispuse a hacer lo mismo al día siguiente. Me encontré con la sorpresa de que con 18 horas de diferencia, la playa estaba irreconocible. "Pareciera que el sargazo me sigue a mí", pensé. Ahí comprendí la gravedad de la plaga y la facilidad de expansión que tiene. Lo mucho que está en riesgo en el sector turístico y los sobrehumanos esfuerzos que se tendrán que hacer para combatirla.
Foto cortesía Televisa Noticias
 

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