Chumki-Di Hermana Mayor: Una historia de abuso de género

Entrevista a Sandra Milena, Ana Cabrera y Mariana Estrada

Por: Héctor Antonio Meza Eulogio

Chumki-di Hermana Mayor  es una puesta en escena que tuvo una breve temporada en el Foro Experimental Black Box del Centro Nacional de las Artes (Cenart), del 22 de septiembre al 2 de octubre con entrada libre. Obra que generó gran impacto por recalcar la violencia de género. En entrevista para Palabra Digital, la creadora Sandra Milena y dos actrices que forman parte del elenco nos cuentan cómo han vivido este proyecto y con qué fin se creó.

La artista escénica colombiana Sandra Milena Gómez, comentó que uno de los objetivos por los que hizo la obra Chumki-Di Hermana Mayor, fue para recordar la memoria de su amiga Chumki Hansda, quién se suicido en marzo de 2015, tras un constante maltrato por parte de su esposo y ser abandonada después de la muerte, además dijo que quería que la gente conociera su historia, porque de cierta forma, ella representa a todas las mujeres que se olvidan, son violentadas, nunca son reclamadas y terminan en fosas comunes.

 “Por otro lado el proyecto también tiene una serie de talleres de empoderamiento de mujeres, con la violencia de género y los realizamos con una comunidad en Tacubaya, de la cual se hace cargo una asociación civil”, expresó Milena sobre otros proyectos, además comentó que ha sido muy gratificante el llegar a una comunidad, hablar con niños y adultos de todas las edades y entre todos ir construyendo esa conciencia, con la que a veces uno mismo se hace daño a partir de no tener autoestima, o creer no tenerla, uno permite violencia de cualquier tipo.

La obra es una producción de Udâna,  Plataforma de creación escénica, proyecto fundado por el compositor mexicano Andrés Solís y Sandra Milena Gómez, y del que también forman parte Andrea Cabrera, Mariana Estrada, y Edgar Quevedo. Este espectáculo cuenta con el apoyo de la Beca a las Artes de la Fundación BBVA Bancomer y, como en otras creaciones de la compañía, conjuga diferentes disciplinas artísticas como danza, teatro, música, performance y video, a partir de un proceso creativo que abarca la investigación, la exploración y la experimentación, siempre bajo un esquema horizontal.

Milena confiesa que de alguna manera siempre le llamó mucho la atención la India y más desde que fue, por lo que siempre veía documentales o películas, sobre ese lugar, y casualmente siempre sobre mujeres que tenían algún tipo de maltrato, como una chica violada por siete, mujeres esclavizadas, siempre llegaba a eso y “se le arrugaba el corazón” porque pensaba en Chumki, entonces se decidió a hacer algo, porque no solamente allá, si no también aquí sucede, es fuerte y en muchos lugares, justamente en uno de esos documentales, el maltrato general a la mujer en el mundo, así que pensó en hacer algo  y le vino a su cabeza el crear una pieza teatral porque es lo que sabe hacer y su forma de expresarlo, además sin ser panfletaria, ni activista, porque no lo es.

 
 

 La artista escénica comenta que conoció a Chumki en el 2014, en un viaje a la India en la Villa Santali de Borotalpada a unas horas de Calcuta, gracias a la invitación de su amigo el director Frédéric, para participar en un proyecto que consiste en trabajar con gente de la misma comunidad y crear una compañía de teatro, donde cada año hace una noche del mismo y a demás dice que la forma de comunicación que prefería, era más el movimiento del cuerpo que la palabra, a pesar de que su amigo Chevallier, contaba con traductores que hablaban bengalí y el dialecto de la comunidad.

“Los primeros días sólo pensaba en regresarme, pues es que no hay nada, me enfrenté en una situación en la que nunca había estado así, pero con los días, me fui acostumbrando y a demás el compartir con ellos, y estar ahí fue tan maravilloso para mí, que me hizo olvidarme de todo. Tenía que ir al baño al bosque, bañarme en un pozo con agua, los dos primeros días fueron los más complejos”. Cuenta Milena sobre la situación que vivió los primeros días en la Villa Santali de Borotalpada.

“Primero me pareció muy linda, físicamente me llamó mucho la atención, sus rasgos y una cosa muy importante era como se movía. Ósea en sus actividades cotidianas, como por ejemplo como sacaba el agua del pozo, cocinaba, iba de un lado a otro, era como un movimiento ágil y me gusto mucho verla, cuando yo la vi, yo dije quiere trabajar con ella”, dijo la creadora de la obra sobre la primera vez que vio a Hansda.

Lo más espantoso no fue la muerte de su amiga, sino lo que pasó después, ya que la encontraron unas personas que iban de Calcuta y eran de una institución que da dinero a la gente para construir casas, la llevaron a la morgue en un lugar cercano y nadie fue por ella, ni su esposo, ni familiares o la comunidad;  al final fueron sus amigos que laboraron con ella en Trimukhi Platform, compañía de Jean-Frédéric que tiene grupos de la comunidad, pero la gente no dejó que la enterrarán en sus campos santos, por el suicidio y la terminaron sepultando en un entierro que construyeron detrás del centro cultural que Frédéric estaba construyendo ahí.

Milena comentó el tipo de maltrato que Hansda recibió, era físico y psicológico, por parte de su marido, al grado de hacerla sangrar, por lo que cree que psicológicamente, no encontraba una salida de esa situación y pensó que pudo influir el hecho de que ella trabajó con Jean-Frédéric, o el ver cómo llegaba gente de otros lugares con otro tipo de  vida, tal vez abrió su visión y verse allí teniendo que aguantar esa situación y vivir así, porque en realidad no tienen otra opción, en la India las mujeres son propiedad de los esposos.

“Yo me entero del maltrato, cuando ella se suicida, no cuando estoy yo ahí, hubo algunos indicios que no entendía muy bien, por la mentalidad y costumbres  distintas que se usan, para mí era raro que le pidiera permiso al esposo para estar en la obra, o que no hablará en su presencia, por lo que pensaba que era mi mentalidad occidental, ya que son distintas”, expresó la artista escénica sobre como percibió el maltrato y anexó que cuando ella fallece, Frédéric le cuenta su padecimiento como algo frecuente en el que la esposa del director y él tenían que intervenir para que bajara el abuso, pero no lograban hacer mucho, porque vivían temporalmente ahí.

Por su parte, la actriz Andrea Cabrera dijo respecto a la obra que la recepción de las personas ha sido muy buena, ya que les han agradecido de alguna manera, el hecho de que no salgan como en muchas otras situaciones escénicas, en donde justo es panfletario. Ya que ellas apuestan por una vía alterna, hacia un movimiento ágil de Chumki, para honrar esa parte de ella, ya que la misma detonó la obra, pero también apelando mucho a que uno no puede tomar sus propias decisiones, puede cuidarse, también a través de que la amistad puede ir transformando al mundo. Se quedan con una sensación de dureza, pero a la vez que bonito que la vida sigue y que aún hay algo esperanzador en ella.

Mariana Estrada también actriz,  recalcó que es muy grave lo que sucede en la India, pero también aquí en México en muchas comunidades, en la ciudad, distintos status sociales y diferentes edades. “Si la obra es sobre el maltrato doméstico a la mujer, hay muchos tipos de violencia, de una misma de una hacia otro, es un tema delicado, que podemos tratar de compartir con la gente para que uno se de cuenta de cómo uno se violenta asimismo, por ejemplo, cosas que luego no notamos, no nos preguntamos, y se vuelven cotidianos en distintos ámbitos y no está bien que se vuelvan comunes”.

Andrea dijo que la base de la obra es de danza contemporánea y está permeada con matices de otros lugares, ya que hay algunos aportes que Sandra les enseño  con otros estilos de baile, porque ella ha hecho algunos tipos de danza clásica de la India como Kathak y a entrenado bastante con Kalaripayattu un arte marcial del mismo lugar.

“Es un trabajo que a mí, me llena muchísimo, que uno está en el teatro y hace sus movimientos, interactúa algo con la gente, pero hay un mensaje que necesitan ir más allá del medio artístico, entonces hay que trasladarlos hacia el trabajo en comunidad me parece muy importante”, expresó Mariana en cuanto a lo que le dejó la obra y anexó que aprendió mucho e hizo muchos amigos, además de recordar que todos somos seres humanos antes que nada y  no merecemos ser olvidados.

Andrea Cabrera dijo que para ella es valioso el hecho de hacer evidente que suceden cosas, justo en la violencia que se vuelve muy normal y no se nota como decían, la misma es contra uno mismo o una misma, y lo primero es hacerlo evidente y consciente para después comenzar a trabajarla es importante para ella, tanto el mensaje que quieren dar, como la construcción de su persona y en lo que quiere convertirse en la vida personal con los demás.  “El hecho de salir a escena, ir con otras personas, con comunidades, creo que es importante, no sólo como pieza, si no como visión de la compañía”.  Añadió que,   anteriormente se había realizado un trabajo con un requiem sobre los 43 estudiantes de Ayotzinapa, además de hacer mesas y diálogos con otros estudiantes, ya que les preocupa y es valioso, no sólo dentro de Chumki-Di hermana mayor, si no como entidad, el hacer algo que no sea panfletario, ni sumarse de nuevo al enojo ni a la violencia; e ir dentro de una vía que sea constructiva, ver que hay otras maneras y posibilidades de construir las cosas, hacia un cambio mejor sin violencia y con más paz.

Milena dijo que nació en un país violento como Colombia, que en este momento está pasando por un proceso intenso de paz, después de muchos años de violencia y de una guerra civil interna, el proceso es el perdón de las víctima a los victimarios, por lo que su nuevo proyecto que tiene va por el desplazamiento, ya que ella es una migrante, por lo que le afecta y le ha llamado la atención el pueblo gitano, que se ha mantenido errante, gente que se ha tenido que mover de sus tierras y siente que eso está pasando aquí, ahora y en distintos niveles.

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