Desaparecieron tu cuerpo pero no tu recuerdo

Ayotzinapa Desaparecieron tu cuerpo... "…desaparecieron tu cuerpo pero no tu ejemplo. Ahora intentan borrarte de nuestra memoria, pero tu lucha ha sido el motor de nuestra historia".    Rebeca Lane- Desaparecidxs
Por: Stephany Reyes

Antimonumento de Ayotzinapa

Armando, un transeúnte frecuente, mira el antimonumento a los 43 de Ayotzinapa colocado en Paseo de la Reforma y Bucareli. Dos números: el cuatro, el tres y un signo de más acompañados de la leyenda “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”. Número que recuerdan que hace dos años las madres, padres y familiares de los estudiantes desaparecidos en Iguala colocaron está figura roja con el propósito de recordar al gobierno que la exigencia de justicia había llegado para quedarse.
Colocación del Antimonumento. Cortesía: Esfera Pública.
Colocación del Antimonumento Ayotzinapa. Cortesía: Esfera Pública.
  Cada pueblo tiene a quien llorarle. Parece una inevitable penitencia empeñada en cumplirse por los siglos de los siglos, sin temor al dolor ni a la rabia colectiva. Simple y sencillamente, hay mucho incomodo para unos cuantos y los arrancan como hierba mala, desapareciendo su rastro y, por consiguiente, la verdad de lo sucedido.

Ayotzinapa el recuento

El 26 de marzo de 2015, a siete meses de la llamada “Noche de Iguala”, donde 43 estudiantes fueron forzados a descender de los camiones que habían tomado para trasladarse a la marcha del 2 de octubre, desapareciéndolos sin dejar huella ni rastro de su paradero. Sus familiares y amigos instalaron esta pieza en una avenida emblemática de la Ciudad de México con la convicción de no retirarla y posicionarla como un grito latente de hastío y sed de justicia. La Ciudad de México se caracteriza por diversos monumentos erigidos a lo largo de su territorio, sin embargo, jamás se había colocado un “antimonumento” que representara la resistencia de un movimiento creado a partir de una desaparición forzada y la ineficacia de las autoridades para solucionar el caso. A dos años de su instalación, la gente lo tiene presente cuando piensan en objetos emblemáticos del Paseo de la Reforma y el ideario colectivo reafirma la idea de un estado asesino y corrupto.

Resalta en la urbe como un cuadro lleno de coraje que se viste con hojas de brócoli, maíz y zanahoria que fueron sembrados el 26 de noviembre de 2016 apelando a la frase usada durante las marchas:

“Nos quisieron enterrar, pero olvidaron que éramos semillas”

El verde de las plantas contrasta con el rojo doloroso pero firme de un inerte número que lamentablemente en cifras no se detiene.
Ayotzinapa protesta visula. Cortesía: Reversos
Ayotzinapa protesta visula. Cortesía: Reversos

 Y no es el único

La transitada avenida Paseo del a Reforma ya cuenta con tres antimonumentos contabilizados en su corredor. El cinco de julio de 2017, frente a las Instalaciones del Seguro Social, las madres y padres de familia de los niños fallecidos en la extinta Guardería ABC colocaron una estructura con el número 49 y las letras ABC acompañadas del mensaje: “¡Nunca más!”  en memoria de los menores que perdieron la vida en un incendio.
Antimonumento ABC. Cortesía de Rompeviento TV.
Antimonumento ABC. Cortesía de Rompeviento TV.
También, el pasado 18 de febrero del presente año, los familiares de los mineros fallecidos en la mina Pasta de Conchos, Coahuila se manifestaron en Reforma y culminaron el acto con la instalación de una figura metálica representando el número 65 con un símbolo de suma en memoria de los trabajadores que perdieron la vida en ese lugar. Hasta hoy, algunos cuerpos no han sido recuperados.  
Antimonumento Pasta de Conchos. Cortesía Pie de Página.
Antimonumento Pasta de Conchos. Cortesía Pie de Página

Ayotzinapa sigue presente

El día de la instalación del  43, en un comunicado, las madres y padres de familia de los normalistas de la Escuela Normal rural “Isidro Burgos” representados por Bernabé Abraján Gaspar, Felipe de la Cruz Sandoval y Melitón Ortega Carlos, miembros de la Comisión 43+, declararon: “+43 es un Antimonumento porque está destinado a ser retirado el día que el Estado esclarezca los más de 150 mil homicidios y presente con vida a las y los más de 30 mil +43 desaparecidos”. La mirada no puede desviarse. Basta recordar la tétrica escena que se puedo observar el 26 de septiembre del 2015, a un año del lamentable caso donde todos los señalamientos caen sobre el Ejercito quien participó directamente en una acción de privación de la libertad y desaparición forzada. Donde los asistentes a la acción global por Ayotzinapa espolvorearon colorante rojo sobre el pavimento que sostiene la estructura y al combinarse con la lluvia se formó un líquido que semejaba sangre  y que fungió como una denuncia visual en el espacio público.

Esperanza y justicia

La justicia mexicana tiene una larga lista de espera por atender. Una columna lastimada por la corrupción y un tumor de descaro que le crece a cada momento que se niega la realidad. Los familiares de las y los desaparecidos, las y los fallecidos y las y los violentados, esperarían que el metal de los anti monumentos fungiera el papel de bisturí y extirpara el ente maligno que nos rige actualmente, sin embargo, hasta el momento las investigaciones se han mantenido igual de inmóvil que las piezas colocadas. Los días pasan, las investigaciones se intentan desvanecer en la liquidez de nuestra memoria. Sin embargo, la permanencia en Reforma de un reclamo transgresor en forma de número permite que la historia no perdone hasta ser resuelta.
Cortesía: Reuters/MVS
Cortesía: Reuters/MVS
Ayotzinapa vive en la mente de quienes transitamos las calles de nuestra ciudad con la zozobra de ser la o el siguiente, vive en la memoria de quienes esperan al menos una tumba donde llorarle a quienes no han visto en un largo tiempo, vive en la esperanza de un abrazo de unión tras el tiempo arrebatado por la impunidad. Porque las madres y padres de los estudiantes desaparecidos buscan regresar a casa, alejados de la vertiginosa ciudad con sus hijos acompañándoles y dejando atrás aquel metal que los enumera para gritar a diario por ellos.      

Share This: