Artículo Tercer lugar “El tren del algodón, ¿por qué no tomarlo?”

Jimena Aguilar

Sin duda, cuando los colonizadores europeos llegaron a tierras de América la gran cantidad de algodón que encontraron les fascinó. Esta planta es una de las preferidas en la industria de la moda por sus características únicas que permiten prendas de vestir más frescas, cómodas y duraderas.

A finales de 2010 y principios de 2011 el precio del algodón osciló entre 215 y 235 centavos de dólar la libra, lo que representa un encarecimiento de 40%, en comparación con años anteriores. El reporte económico mensual de Cotton Incorporated informó que durante mayo los precios de esta materia prima van por una línea similar costando entre 190 y 215 centavos la libra. El mercado algodonero presenta un incremento de precios debido a la especulación; ningún país publica estadísticas de cuanto algodón produce o importa, el único que lo hacía era la India, pero renunció en marzo del año pasado.

Ante el temor de no saber cuánto algodón hay exactamente en el mundo, China y otros países han optado por acumular reservas de la materia prima. De haber escasez, los precios del hilo se verían afectados, así como las industrias textil, de la moda y la cosmética.

México tiene el lugar 17 en producción algodonera a nivel mundial. Los primeros puestos son China, La India y Estados Unidos. México solía tener suficiente infraestructura hasta los años noventa. Los estados donde se cultiva algodón son, Chihuahua, Baja California, Sonora, Tamaulipas, Durango y Coahuila.

En los ochenta, cuando el quintal de algodón costaba 250 dólares, la producción de algodón era algo rentable. En los noventa los precios se desplomaron costando 70 dólares el quintal. En el caso especifico de Tamaulipas, la construcción de la presa Cuchillo en Nuevo León causó escasez de agua para los cultivos de algodón, se redujeron las hectáreas destinadas para sembrarlo y optaron por cultivar sorgo, el cual necesita menos agua. Con el boom petrolero esta materia prima pasó al olvido ya que el nylon, licra y otras fibras sintéticas, son mucho más baratas y fáciles de producir.

El cultivo algodonero es una oportunidad de negocios visto desde cualquier ángulo. Los precios de las fibras textiles están aumentando a la par de la inflación.

Analizándolo desde el punto de vista científico, invertir en investigación para modificar la planta genéticamente podría traer grandes beneficios, ya se trabaja en la creación de una semilla de algodón capas de crecer y echar raíces en menor espacio, lo que implicaría sembrar más plantas en un espacio reducido y generar un ahorro de agua.

Con todas las opciones de biotecnología que existen en la actualidad, el cultivo del mismo resulta menos costoso. Monsanto tiene productos como Bollgard y Round up, herbicidas que no dañan la tierra en corto o largo plazos. Cotton Colors patentó durante los noventa, algodón genéticamente modificado que crece en colores marrón y verde, ahorrando el proceso de teñido. El algodón sirve para hacer camisetas, ropa interior, pantalones, incluso es un componente de la mezclilla. Las maquiladoras más importantes de México están en Tijuana, Ciudad Juárez y Nogales, en los mismos estados donde crece la materia prima, evitando la necesidad de comprar algodón chino o hindú para manufacturar las camisetas Nike, en el caso de Ciudad Juárez incluso se reactivaría la maquila, que está apunto de desaparecer a consecuencia de la violencia. El algodón podría aumentar el empleo formal ya sea en los campos como en los talleres, disminuyendo el desempleo y afectando a la industria del crimen organizado.

No hay que olvidar que el mercado de los productos orgánicos es un nuevo nicho que en que México puede incursionar, no sólo es café y mermeladas, los amantes del medio ambiente necesitan la garantía de que su ropa fue fabricada sin dañar el ecosistema. Nadie quiere perder la oportunidad de lucrar con el medio ambiente. Por ejemplo, United Colors of Benetton sacó a la venta una bufanda hecha a base de fibra de bambú, la industria de la moda se está convirtiendo gradualmente en verde, no es de sorprenderse que el algodón vuelva a ser muy socorrido por las pasarelas llevándolo posteriormente a las maquiladoras del mundo.

Otros países están acaparando los mercados de materias primas, incluso me resulta increíble que Estados Unidos sea uno de los mayores productores de maíz y México ni siquiera figure en los primeros lugares. Nuestra economía no es tan activa porque teniendo la capacidad de producir muchas cosas nos limitamos a comprarlas de fuera, pensando que además es una ganga. Ya es tiempo de competir más, hay que aprovechar la oportunidad que se presenta con el mercado algodonero aumentado como no lo había hecho en muchos años. No es posible que la economía nacional dependa de las divisas de migrantes, el petróleo y el narcotráfico; los migrantes vienen de regreso, no se ha desarrollado la tecnología necesaria para explotar el “Hoyo de dona” y el mercado de la marihuana se lo va quedar California. Hay que aprovechar la especulación que existe entorno a esta planta y sacar el mayor provecho posible, la infraestructura existe, no es como en los tiempos en que Jack Kerouac narra que trabajó en un campo algodonero. La falta de agua ya no puede considerarse un pretexto usando la magia de la biotecnología.

La demanda existe y siempre habrá, ya sea para hacer ropa, jabones, pólvora, celulosa o combustible para cohetes, siempre habrá quien lo compre. El algodón está de regreso tal como en los tiempos de la revolución industrial.

Share This: