Amor en las Redes Sociales

Por: Alejandra Cruz Yepez

Se dice que el amor es siempre el mismo, que podrá cambiar la época y la historia, pero que este sentimiento que un día nos toma por sorpresa seguirá transformando nuestras vidas no cambiara. Sin embargo, no ha ocurrido lo mismo en la manera de expresarlo.

En esta época de las redes sociales, todo se resuelve a través de una pantalla. Quizás si usáramos los labios en lugar de los dedos las relaciones durarían más tiempo. La gente de ahora es más creativa para no enfrentar sus sentimientos cara a cara.

Las comunicaciones modernas son parte de nuestro presente, las redes sociales han generado enormes ganancias en todo el mundo, pero también han disminuido progresivamente el contacto personal en las generaciones de jóvenes que viven y socializan a través de ellas con amigos, familiares, compañeros de trabajo, conocidos y desconocidos desde hace ya unos años.

De acuerdo a un estudio de Badoo, la web especializada en hacer que las personas se conozcan, un usuario común de Internet pasa más tiempo socializando en las redes que cara a cara. Así, se calcula que uno de cada tres prefiere utilizar los medios digitales que contactar de frente a las personas.

Investigaciones recientes realizadas en el sur de Francia, evidencian que 95% de jóvenes utilizan internet a diario, el 83 por ciento de estos usan las redes sociales. Por otro lado la Asociación Americana de Abogados Matrimoniales comprobó que la red social Facebook provocó uno de cada cinco divorcios en Estados Unidos en 2011 y 1 de cada 3 en Reino Unido.

Según datos del Análisis Regulatorio de Telecomunicaciones de The Competitive Intelligence Unit, señaló que la "búsqueda del amor por Internet ha adquirido una gran fuerza”, a pesar de que la penetración de la red en nuestro país es relativamente baja.

En México 20 por ciento de las parejas que se conocieron en las redes llegó al matrimonio y el tiempo que tardaron en establecer un compromiso fue menor al que utilizaron las parejas offline.

De los usuarios de Internet, 17 por ciento de las mujeres utiliza redes sociales para buscar pareja, en comparación con 23 por ciento de los hombres, además de que las personas de menos de 20 años son quienes más las ocupan con una incidencia de 47 por ciento.

Las redes sociales son una espada de doble filo para las relaciones amorosas.

Por una parte, al evitar el contacto cara a cara, pueden ayudar a eliminar ciertas conductas como la timidez o el miedo al rechazo y facilitar el que personas desconocidas se conozcan y establezcan lazos fraternales profundos. Sin embargo, un estudio publicado por el Journal of Compute-mediated communication explica que el uso de Facebook tiene una incidencia negativa en las relaciones amorosas.

Muchas personas encuentran la felicidad gracias a la tecnología; quizás incluso puedes ser capaz de encontrar pareja con un clic de distancia, pero las mentiras vienen y van de forma diferente; internet y las redes sociales, no escapan de esto.

Un ejemplo muy claro es el de Mary Kay Beckman, de 50 años, que demandó a un portal de citas después de que uno de los contactos con los que mantuvo una relación durante dos años tratara de matarla clavándole varias veces un cuchillo en la cabeza. La agresión se produjo meses después de que Beckman decidiera cortar con Ridley, de 52. Él la esperó en el garaje de su hogar y la apuñaló hasta considerarla muerta. Pero Mary Kay sobrevivió. El agresor se suicidó tras confesar que había matado a otra mujer que había conocido en el mismo portal.

Para Esteban Cañamares Medrano, psicólogo clínico y sexólogo, los peligros del ciberespacio son idénticos a los de la vida real. ¿Y las webs de contactos exclusivamente sexuales? Según él, tampoco implican más riesgos para la seguridad, las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y el engaño. “Salvo la facilidad del contacto, no cambia nada. Todo responde a la necesidad humana.”

Alberto Bermejo, psicólogo clínico apunta otro riesgo. “Tenemos tendencia a presentar una imagen positiva a través de la Red. Y ahí hay una mayor facilidad para presentar esta versión ideal de nosotros mismos, aunque a veces no seamos conscientes de ello”. El problema, según Bermejo, llega después: “Engañamos a nuestra conquista y nos engañamos a nosotros mismos. Al descubrir la verdad, sobreviene la desilusión. No somos de piedra. Las personas se enamoran de un personaje virtual y representa una gran decepción encontrarnos con una persona que no se parece a quien conocimos en internet”.

Sin embargo, persiste la duda de si puede ser fructífera una relación que nace de las redes. En los últimos días han surgido algunas nuevas aplicaciones que facilitan el conocer nuevas personas e incluso poder tener una aventura o una pareja. Tinder es la aplicación del momento. La idea es que crea un perfil con nuestros datos de usuario de Facebook y utiliza nuestras 6 últimas fotos de perfil. Después le indicamos qué tipo de personas buscamos, el rango de edad y la amplitud del área a buscar y acto seguido nos muestra personas que comparten nuestros intereses y a quienes podemos marcar como interesantes.

Otro ejemplo es Down que antes se llamaba ‘Bang with Friends’, el concepto es que seleccionemos a nuestros contactos de Facebook con los que nos gustaría tener una aventura. Si el contacto seleccionado hace lo mismo con nosotros, listo, se envía un mensaje a ambos avisando que se atraen.

La inconstancia es un claro problema en las relaciones del siglo XXI; antes conocíamos a una persona y seguíamos con ella hasta la muerte; pero hoy cambiamos variadamente de ideas y de forma de pensar. Lo que nos valía cuando teníamos 20 años ya no nos sirve a los 40.

Quizás por eso internet se ha vuelto una herramienta de apoyo; en la actualidad, dos de cada cinco parejas se han conocido a través de las redes sociales, estamos comenzando una nueva era donde chocolates y rosas han sido sustituidos por "me gusta" y fotos de Instagram, donde el estado civil se cambia con un clic.

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