AMLO y el debate

Ana Cristina Ramos

A pocos días de que iniciara el primer debate presidencial; Jaime Cárdenas, representante del candidato Andrés Manuel López Obrador, y Senador por el Partido del Trabajo se presentó en la Escuela de Periodismo Carlos Septién y aclaró que el formato del debate no era bueno, que el IFE no había hecho lo necesario por difundir el encuentro y que las televisoras protegían al niño dorado del PRI: Enrique Peña Nieto.

En su visita a la Escuela, el representante de AMLO opinó que hay muchas circunstancias que rodeaban al debate las cuales constituían un atentado en contra de la libertad de expresión.

En principio porque el debate va dirigido a sólo un 30 por ciento de la población; “no sólo se está atentando contra un derecho constitucional, el formato también discrimina a un 70 por ciento de la población al no crear plataformas que vayan dirigidas a toda la sociedad”.

Por otra parte se reflejan los intereses de las empresas noticiosas, no hubo forma de convencer al representante de la televisora TV Azteca, Ricardo Salinas Pliego, de difundir el debate en lugar de un partido de futbol.

Sin embargo de acuerdo a Jaime Cárdenas el verdadero interés de los medios es cobijar al candidato priista: El aspirante a la presidencia no puede ausentarse  de este evento público, sin embargo sólo un 10 por ciento de los medios (en su mayoría los públicos) transmitirán el debate y con esto es suficiente para potencializar la falta de interés que de por si, ya existe en la sociedad.

El domingo 6 de mayo a las 8 de la noche fue el primer debate presidencial, el cual tocará los temas de: Economía, Empleo, Seguridad, Justicia, Desarrollo Social con un total de 85 preguntas, escogidas por los representantes de los candidatos y las cuales se escogieron de manera aleatoria de acuerdo al subtema que les tocó.

Cada candidato tuvo sólo 2 minutos para contestar y la réplica y contra réplica tuvieron una duración de minuto y medio, esto significa que los cuatro participantes nada más hablaron 15 minutos, aproximadamente, en las dos horas de debate.

Andrés Manuel no estuvo de acuerdo con la estructura que se estableció para el debate, por ello le pidió a Jaime Cárdenas que buscara la forma de que los representantes llegaran a la concesión de cambiar el formato; pues consideró que el tiempo a penas alcanza para hablar sobre lo superficial de los temas y que el IFE debe de presionar para que el segundo debate sí se transmita en cadena nacional.

Dentro de las principales preocupaciones que tiene el equipo de AMLO, en materia electoral, se encuentra: el tener mínimo un 90 por ciento de representantes en las casillas el día de la elección y que la gente salga votar, pero que no se dejen influenciar por el aspecto emocional de la propaganda; Jaime Cárdenas invitó a la ciudadanía a ver el debate para hacer un voto pensado y con fundamentos.

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