Prostitución dentro del Metro

Juan Pablo Reyes

@jpressmx

Dos mujeres con falda corta y bolso brillante observan, siguen con la mirada a los caminantes mientras aguardan a los costados de la salida hacia Puente de Alvarado al interior de la estación Revolución del Metro, en ocasiones hacen ruidos con la boca en espera de que alguien les haga caso y solicite sus servicios.

Son las 18:30 un joven responde al “ts, ts” y se acerca a una de ellas –de a cuánto-, cuestiona; -no cobro caro- responde ella –podemos negociar allá afuera para que nadie diga aquí nada-.

En cuestión de segundos ambos atraviesan los torniquetes y suben las escaleras para salir de la estación, negociar, y, si se llega a un acuerdo con el precio dirigirse al hotel.

Llegando a la escalera subterránea para dirigirse hacia el andén en el que se esperan los vagones para trasladarse a Tasqueña tres travestis aguardaban también a sus clientes, algunos los miraban extrañados por su apariencia de mujer, poca ropa y facciones de hombre, otros, simplemente, seguían su camino sin hacerles caso,  de pronto alguien se les acercó a preguntarles por sus servicios, sólo se escuchó la respuesta de uno de ellos, el que tenía la voz más grave: “500 pesos con todo y hotel”.

La prostitución ya no es únicamente un problema de las calles, ahora también viaja en Metro. Y es que a pesar de la expansión de prostitutas de lugares del centro de la ciudad a zonas como el Parque Hundido, la Nápoles o la Del Valle hay quienes se animan a ejercer el sexo servicio al interior de las instalaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro (STCM).

“No puedo creer que esto pase adentro del metro, ya sólo falta que se metan a los vagones igual que los ambulantes, la seguridad debería hacer caso pero parece que les vale que nuestros hijos vean que hay prostitución aquí adentro de la estación, aparte esto fomenta la delincuencia”, manifestó Jimena Bernal Díaz, usuaria del Metro.

En un recorrido realizado por Palabra Digital en estaciones como Hidalgo, Revolución, San Cosme y Normal de la línea dos del metro entre las seis de la tarde y nueve de la noche,  se pudo constatar la presencia de prostitutas que ofrecían sus servicios a quienes se acercaban a los torniquetes de la estación; la seguridad prácticamente nula.

Palabra Digital intentó cuestionar sin éxito a los encargados de seguridad de las estaciones Revolución y San Cosme sobre este problema pero la única respuesta fue: “Estamos en hora de servicio no te puedo contestar”.

Para esta usuaria del transporte colectivo las autoridades solapan este tipo de actividades al interior del Metro de la Ciudad de México al igual que lo hacen con la piratería y el ambulantaje. “La policía simplemente observa si actuar, tal vez por complicidad, tal vez por pasividad”.